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Todas y todos a estudiar

Madres y padres de familia tienen ante sí la oportunidad de enviar a sus hijos e hijas a cursar algún grado o nivel con que cuenta la educación guatemalteca durante el año 2018.  Todos conocen que en las áreas urbanas hay posibilidades de escoger los servicios educativos del sector público o los del sector privado. Este último accesible para familias que pueden pagar por la oferta educativa de los establecimientos privados.  En las áreas rurales, nos encontramos con los servicios educativos del sector público cuyo objetivo es proporcionar educación para todos los habitantes del país y que es accesible para familias de escasos recursos económicos. Es sano recordar que la educación pública se sostiene con los impuestos de las y los guatemaltecos por lo que es necesario aprovechar responsablemente los grados, ciclos y niveles que se sirven en el territorio nacional.

Por otra parte, es de reconocer que en ambos sectores, público y privado, hay esfuerzos por apoyar la configuración del país que deseamos, el perfil del ciudadano del futuro inmediato, la formación de la percepción y aprecio de los elementos que integran el entorno que cada quien debe cuidar y fomentar.  Tanto la educación del sector público como la del sector privado deben esforzarse por lograr la calidad de este servicio, con práctica de valores como la justicia, la democracia, la equidad étnica y de género y la construcción de la intercultural para todos. Nuestra esperanza es que una población con educación viva en mejores condiciones y en pleno goce de sus derechos individuales y colectivos.

Por todos es conocido que la educación pública es gratuita, es decir que no tiene costo alguno y su presencia a través de centros educativos es que la población en edad escolar aproveche para su formación todos los niveles establecidos.  La educación pública en Guatemala también es obligatoria por lo que se invita a padres y madres de familia para que envíen a sus hijos a recibir educación y que participen en las actividades que propician el alcance de sus respectivas metas.

Para quienes por primera vez asisten a la escuela, por ejemplo las niñas y niños pequeños, hay que considerar el rompimiento de las relaciones afectivas entre padres y los niños para enfrentarse por primera vez ante un contexto donde generalmente disminuye el afecto por encontrarse con personas y niños que no pertenecen al ámbito familiar.  Para la juventud que inicia una carrera en el nivel medio también significa desafíos porque prácticamente está dando los primeros pasos hacia lo que debería significar su competencia para la cuestión laboral o ser emprendedor en un mundo donde las oportunidades están presentes para todas y todos. Terminar una carrera del nivel medio, no significa dedicarse a cumplir con ser trabajador dependiente, más bien debe ser una persona con habilidades e imaginación para la creación y funcionamiento de instancias que proporcionen oportunidades laborales para otras familias.

Con el esfuerzo de la comunidad educativa, en cada centro se debería ofrecer un ambiente donde reine la comprensión, la alegría, el afecto y el placer por las actividades escolares por lo que es urgente eliminar prácticas de exclusión, discriminación y desagrado. Es justo reconocer que tener educación de calidad, gratuita y obligatoria es posible conseguirla con la participación de todos con el único objetivo de que la población en edad escolar cuente con las condiciones, recursos y actores para tener acceso a la mejor educación. La educación es una buena oportunidad para aprender a vivir plenamente.

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