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Principios contemporáneos de economía social de mercado – VI final

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El entramado social, económico y político que vive Guatemala; requiere, repensar los paradigmas en los que se ancla el desarrollo; cuyo desenvolvimiento hasta ahora, se ha traducido en desarrollo económico vertical sin que el derrame de la riqueza  -como se plantea en algunas teorías-  llegue a la población de conformidad a la participación y productividad de cada quien. ¿Cómo explicar esto en una sola variable para no complejizar la ecuación? sencillo, el salario mínimo sigue en niveles menores al precio de la canasta básica. Y no porque sea responsabilidad de alguien.  Más bien es, porque no se han encontrado o evidenciado los puntos fisura en los que falla el mercado guatemalteco.  Pero… mientras todo continúe igual, los indicadores de Desarrollo Humano, estarán reflejando cifras no positivas;  lo cual, es infortunado socialmente para el país.

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Acá está la primera diferencia con la Economía Social de Mercado -ESM-;  ésta, procura corregir disciplinariamente las hendiduras o fisuras donde el mercado falla, edificando a favor del Sistema Laboral Integrado; y de esta forma, distribuir, lo más racional posible la riqueza conforme a la participación productiva de cada elemento del sistema (empleados y empleadores) urbano y rural. Es loable que el Banco de Guatemala haga su mejor esfuerzo para mantener a raya la inflación y que el INE innove sus métodos para evaluar con mejor precisión la inflación subyacente. Una de las asignaturas pendientes es: profundizar y ampliar el concepto de Responsabilidad Social Empresarial. Con inflación controlada, niveles de empleo adicionales mediante Mipymes y programas sociales  activos, habría razones para pensar que el Desarrollo en Guatemala pudiera ser extenso en su alcance e íntimo en su efecto.

Seguramente, con el fomento e impulso de las Mipymes en territorio nacional (léase Ley de Competencia), surgirá el florecimiento de una nueva empresarialidad. Sería el momento óptimo para que el Gobierno re-encauce los principios de subsidiariedad y solidaridad que fortalezcan el Estado. ¿Cómo? robusteciendo su actitud social con enfoque de subsidiariedad en sus tres dimensiones: 1. El de Delegación: primacía de la autorresponsabilidad del individuo, 2. El de Asistencia Social: responsabilidad de la sociedad para cada uno de sus miembros, 3. El de Reducción subsidiaria: asistencia social temporal de parte del Estado para todo aquel imposibilitado mientras recobra su capacidad de autosuficiencia. Esto es, el Estado debe ser solidario desde una perspectiva subsidiaria. Una de las causas del porqué en Latinoamérica, la subsidiariedad ha fracasado;  sería,  posiblemente,  porque no se ha atendido integralmente en sus tres dimensiones como lo invoca la escuela Ordoliberal de aquellas latitudes donde sí ha funcionado.

171227 WERNER GONZÁLEZ

Cita: Economía Social de Mercado. Año 2013, No. 6. Fundación Konrad Adenauer. Diciembre de 2013. Guatemala, Guatemala.

A manera de resumen, se presenta en ANEXO un esquema que ilustra varios sistemas Socio-económicos  (por el lado del eje horizontal)  y la influencia estatal, social e individual (por el lado del eje vertical).

El lector con familiaridad gráfica podrá beneficiarse de una lectura más integral del esquema; pero la idea es, mostrar la parte central que corresponde a la Economía Social de Mercado -ESM- y su interrelación con las tres curvas:  G=Gobierno,  SC=Sociedad Civil  y  RI=Responsabilidad Individual. Se nota en la gráfica que bajo el esquema de la ESM, La Sociedad Civil tiene su máxima expresión. Además, en el mismo intervalo (sector) de la ESM, se evidencia que la curva de RI = Responsabilidad Individual,  crece moderadamente y se eleva más cuando nos dirigimos hacia el Sistema Neoliberal; esto indica que en la ESM hay más posibilidades de atender solidaria y subsidiariamente a la persona Humana (debido a que la curva de SC=Sociedad Civil está en su punto máximo de participación social y la curva de G=Gobierno se encuentra en un punto intermedio adecuado en el que ni es absolutamente todo poderoso –como en el extremo izquierdo-  pero tampoco marginado  -el G= Gobierno-  en los asuntos de mercado; como sucede en el caso, del extremo derecho).  Ambos extremos han demostrado rezagos sociales  a  la luz de las luchas redimidas (libradas) desde siglos.

Por tanto y en opinión del autor, sería en la parte central del gráfico donde el Estado -con disciplina fiscal, económica y política-  tendría;  estadísticamente hablando, más grados de libertad para hacer un papel crecientemente funcional en razón del desarrollo socioeconómico horizontal del país. Fin de la miniserie conformada por seis fascículos.

TEXTO PARA COLUMNISTA

Principios contemporáneos de economía social de mercado – V

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