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Un sueño como mi mejor deseo

GUATEMALA AL RESCATE 

Ayer tuve un sueño fue asombroso, soñé que en nuestro país vivíamos en paz, que nos habíamos puesto de acuerdo tanto indígenas, garífunas como ladinos para poner fin a la conflictividad social, cada pueblo a la mano de sus autoridades locales estaban haciendo un gran esfuerzo por atraer inversión extranjera y local para que pudiera haber trabajo y sus jóvenes pudieran estudiar y  otros convertirse en mano de obra especializada, los  comerciantes y pequeñas industrias tenían relaciones comerciales con diferentes pueblos del mundo y hacían crecer sus exportaciones de verduras, de artesanías y había mucho turismo local y extranjero  a quienes se les trataba con cariño y respeto y no se les engañaba con los precios.

La conflictividad social había cedido porque no había ingredientes  que permitieran a grupos  organizarse para manifestar en contra del gobierno o de la inversión en proyectos varios en todo el país, que al contrario,  la población se organizaba para llegar a acuerdos y buscar formas de atraer la inversión tanto local como extranjera, ya que estaban conscientes de que la inversión generaba trabajo y un salario digno, lo que mejoraba su forma de vida y permitía que sus hijos tuvieran mejores condiciones de vida a futuro.

La violencia y la inseguridad habían bajado y las autoridades se habían convertido en autoridades respetuosas y profesionales, prestaban un servicio a los ciudadanos y estaban atentos ante cualquier eventualidad, recorrían los pueblos a pie, y en vehículos, previniendo hechos delictivos,  prestando seguridad y comunicándose con la población constantemente.

El congreso estaba constituido por gente capaz y honrada que representaba dignamente a sus electores y trataban de hacer las cosas lo mejor posible, todas sus actividades estaban enmarcadas en la ley y apoyaban fuertemente el combate a la corrupción.

La administración de justicia había  cambiado totalmente, la corrupción ya no era parte del sistema, los jueces, fiscales, policías, defensores públicos y personal del sistema penitenciario, coordinaban el trabajo de acuerdo a la ley y la ley se aplicaba de manera objetiva e imparcial, nadie influía en sus decisiones judiciales.

Y el Ejecutivo, convertido en el hacedor y coordinador de todo el esfuerzo en el país, trabajando  para bajar los niveles de pobreza, la desigualdad, y la marginación y devolviéndole al pueblo la confianza en sus instituciones y en sus funcionarios.

Al fin lo que tuve fue  un lindo sueño, pero solo eso un sueño, nunca había soñado nada igual y pensé  en esta navidad que es lo que uno puede  desear  para todos los guatemaltecos, porque desear es de gratis, deseo desde lo más profundo de mi corazón  que podamos los guatemaltecos con la ayuda de Dios y nuestro propio esfuerzo, salir adelante, qué todos nuestros sueños se hagan realidad, pero que sobre todo podamos ser capaces de  vivir en paz y con tranquilidad. Feliz Navidad para todos.

GUATEMALA NECESITA DE SUS MEJORES HOMBRES Y MUJERES  PARA RESCATARLA.

TEXTO PARA COLUMNISTA
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