Home > Columnas > Consumismo, viernes negro y Navidad

Consumismo, viernes negro y Navidad

La relación entre estos tres temas cada vez se cierra más y se hace más profunda en épocas como esta. Llama la atención el círculo virtual que se establece entre estos tres fenómenos si se contrapone con problemas como la crisis ambiental y el cambio climático. Esperaríamos que para este año, luego de la firma del Cambio Climático se impusieran. Hace un año que se firmó este acuerdo mundial y los resultados son muy escasos. Un ejemplo pequeño es el enorme consumo y despilfarro de bolsas de papel elaboradas,  con sumo cuidado para empacar cualquier artículo por pequeño que se compre, en tiendas de renombre internacional como por ejemplo la española Zara, solo para nombrar una. El propietario de esta tienda es uno de los hombres más ricos del mundo, según afirman las estadísticas anuales. Efectivamente es una importante fuente de trabajo internacional que le genera gran cantidad de ganancias a su propietario a cambio del consumo irracional de recursos naturales como son los árboles. La contaminación es parte de la ganancia de este propietario. Si hacemos un balance entre consumo y empleo en el contexto de la crisis climática, se concluye que el daño ambiental es enorme y este empresario no ha hecho nada que impacte este fenómeno ambiental. Y así una gran cantidad de productores y empresarios cuya producción es destinada al consumo de lujo de la población de mayores ingresos.

Por ejemplo tomar un acuerdo sobre la no producción de bolsas de papel por las tiendas comerciales, como ya lo hacen otros empresarios, sería de importancia para disminuir los efectos del consumismo y del efecto ambiental de estas empresas, que junto con actividades como la producción ganadera, la construcción de viviendas, el consumo del petróleo hacen casi inviable la salud ambiental del planeta tierra. Otro ejemplo digno de mencionar es la crisis del agua que ha sufrido España durante el verano y el otoño de este año. Un país que vive en gran parte de los ingresos del turismo, no ha resuelto la administración y distribución del agua. España es uno de los países que han apostado por el turismo, ha tocado los límites de este modelo al no contar con los recursos naturales necesarios para garantizar esta actividad. Todo lo cual muestra los reducidos límites de este modelo económico que se basa en la construcción habitacional y el consumo de recursos naturales y de producción agrícola. No es una salida auto sostenible, sino que más bien compromete la existencia de los recursos naturales, pues alimentar y dar bienestar a más de 50 millones de turistas al año pone en peligro la cantidad y calidad de los recursos naturales de este país.

Una economía que solo busque el consumo masivo y la ganancia privada a toda costa ya no es la salida para todos los países dentro del contexto de cambio climático. Significa el consumo y deterioro masivo del ambiente de los países que han generado una economía que no asegura un modelo estable y de largo alcance que países como los Centroamericanos tienen que tomar en cuenta.

TEXTO PARA COLUMNISTA
.
.