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El cibercrimen al acecho

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Editorial

El Internet puede ser peligroso y si no se tiene cuidado, podría perder mucho dinero cuando realiza transacciones cibernéticas. Gracias al anonimato que otorga, el Internet se ha convertido en un campo fértil para estafadores, que engañan a los usuarios y les hacen creer que están realizando una compra legítima.

El método conocido como pishing consiste en obtener información personal, contraseñas, números de cuentas, entre otros datos, a través de un mail fraudulento que tiene la apariencia de provenir de un sitio confiable o un link que redirige a una web falsa.

Para evitar ser blanco de un ataque de los ciberdelincuentes hay que tener presente que la puerta de entrada a información privilegiada para los amigos de lo ajeno son los perfiles de Facebook y Twitter. La información que allí se publica, puede causar más de un dolor de cabeza y problemas serios al caer en manos inadecuadas.

Algunas de las estafas más comunes que se han detectado

Fraude de autos: Los criminales tratan de vender vehículos que no les pertenecen a precios por debajo del mercado. Algunas veces dicen que ocupan el dinero de manera urgente para salir de algún apuro o porque van a mudarse de ciudad.

E-mails ficticios: Los estafadores mandan correos electrónicos que supuestamente provienen de agencias gubernamentales como el FBI e intentan convencer a sus víctimas que ganaron algún premio monetario.

Estafas por intimidación o extorsión: En estos casos la persona recibe un e-mail, llamada telefónica o visita personal exigiendo una cantidad de dinero para evitar consecuencias. A veces los estafadores intentan convencer a sus víctimas que deben dinero.

Virus: En el monitor de la computadora se abre una ventana indicando que ha sido infectada con un virus que solo puede ser borrado al comprar software de un sitio en específico; también podría aparecer una ventana diciendo que la persona tiene que pagar una multa al gobierno.

E-mails ficticios: Los estafadores mandan correos electrónicos que supuestamente provienen de agencias gubernamentales como el FBI e intentan convencer a sus víctimas que ganaron algún premio monetario.

Estafas por intimidación o extorsión: En estos casos la persona recibe un e-mail, llamada telefónica o visita personal exigiendo una cantidad de dinero para evitar consecuencias. A veces los estafadores intentan convencer a sus víctimas que deben dinero.

En Guatemala no existe legislación que permita prevenir y castigar este tipo de crimen, sin embargo, muchos guatemaltecos han sido víctimas directa o indirectamente de estos problemas que cada día se ven incrementados por la proliferación del internet.

POR UNA NACIÓN LIBRE, JUSTA Y SOLIDARIA.

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