El Siglo

Un foro por la paz y la concordia

La Secretaría de la Paz de la presidencia de la República de Guatemala organizó un foro a nivel departamental y consideró que existirá un consolidado a nivel nacional. Empero, deben convocar a representantes de todos los grupos sociales, sin discriminación, estableciendo al final un conversatorio que hagan valer las conclusiones que permitan tomar decisiones, previo conocer los verdaderos problemas que se viven para fortalecer la cultura de paz, que necesitamos con urgencia para eliminar el estigma de la violencia que aqueja a la ciudadanía, que permita elaborar un plan estratégico, sin obviar planteamientos que parezcan duro para los intereses mezquinos de las autoridades, que van en desmedro del Estado, sin permitir cumplir con la responsabilidad de cimentar la convivencia pacífica que de oportunidad de mejorar la condiciones de vida de todos.

Efectivamente se hizo un historial de los 21 años que han transcurrido después de la firma de la paz, cumpliendo algunos y otros aún no se han abordado y después de dos décadas han perdido vigencia, porque los tomadores de decisión los ignoraron, se debe exigir que se ejecute, en el caso de la ley de desarrollo rural que no han querido aprobar y que la población ha exigido y son abordados reiteradamente en estos foros, pero los obvian , entonces ¿Cuál es el objetivo de invertir dinero en estos ejercicios en donde reúnen a empleados públicos y ciudadanos para abordar el tema que al final se quedan en retórica?

“Entre las grandes bondades de los acuerdos de paz, está el uso del dialogo entre las partes del conflicto”.

Estos ejercicios deben ir encaminados a la solución de problemas que en la actualidad han llegado al extremo, haciendo una descomposición social que se han tornado más violentos que los mismos 36 años de guerra; en donde las extorsiones, secuestros, narcotráfico, corrupción y uso abusivo del estado de derecho han corrompido a todos los estratos sociales.

Entre las bondades de los acuerdos que se han cumplido debemos capitalizar todo los aportes que ahora se convierten en experiencias para fortalecer la cultura de paz que las organizaciones que tratan el tema conocen muy bien para enderezar la brújula de la paz y fortalecer acciones para disminuir la violencia, que azota a la sociedad, evitar el derramamiento de sangre que estamos viviendo, que si no se trata como tal, va hacer más sangriento que los mismos 36 años de guerra.

Entre las grandes bondades de los acuerdos de paz, está el uso del diálogo entre las partes del conflicto, ¿Por qué  no promueven el diálogo entre los actores de la violencia que nos aqueja y establecer estrategias que permitan retomar el camino que nos lleve a la paz tan anhelada? Considerando que este puede ser un buen ejercicio de esta entidad que está hecha para buscar la paz entre todos los Guatemaltecos en el presente y proyectarla al futuro.

Nadie ignora que las causas de este desasosiego social es la falta de fuentes de trabajo, falta del cumplimiento de las responsabilidades del Estado que dicta la Constitución de la República, verbigracia, servicios de salud, educación, vivienda y el verdadero funcionamiento del Estado en el modelo republicano, complementado con la responsabilidad que el pueblo debe de adquirir en el marco de  la democracia plena.

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