El Siglo

Reflexiones sobre la calidad educativa II

Anteriormente aborde lo relacionado a las calidades de los docentes, los pensa de estudios, las jornadas y horarios que se destinan en nuestro subsistema escolarizado y cómo éstos inciden en la calidad de la educación.  Es nuestro propósito como educadores realizar propuestas con el afán de mejorar el proceso de enseñanza aprendizaje,  es decir, romper paradigmas en pro de la educación nacional.

En cuanto a los docentes en servicio, es urgente emprender una campaña a nivel nacional  de formación en las áreas de comunicación y lenguaje, matemática, inglés y tecnología de la información y comunicación, en forma presencial y a distancia. Este debe ser un esfuerzo articulado con la participación del MINEDUC, la USAC, las universidades privadas y el sector privado organizado, en el entendido de que este es un problema de Estado.

Debemos hacer positiva la legislación vigente, como lo preceptuado en el  Reglamento de la Ley de Educación, en su artículo 59 que señala lo siguiente: “Durante el periodo de vacaciones se organizarán cursos de perfeccionamiento docente para los maestros en servicio, que no excederán de 30 días” estos se desarrollarían en la jornada de trabajo y por distritos educativos. Así  también la Ley de Educación Nacional en su artículo 36 de las Obligaciones de los Educadores, nos señala: “Participar en actividades de actualización y capacitación pedagógica”. Estos cursos serian intensivos y se deberán trabajar los estándares básicos.

Nuestro sistema escolar ha sido mediado con la idea de formar integralmente a nuestros estudiantes y esto implica que los pensa de estudios destinen un promedio de quince asignaturas por grado, entre las cuales podemos citar castellano, maya, inglés, tic´s, matemática, teatro, danza, artes industriales, formación ciudadana, etcétera, las cuales se deben distribuir en jornada matutina de 4.5 horas, jornada vespertina de 4 horas y jornada nocturna de 2.5 horas, estas dos últimas jornadas disminuyen la cantidad de horas por seguridad de los estudiantes y por falta de transporte. Otro problema identificado es el relacionado con el déficit en infraestructura escolar un mismo edificio alberga centros educativos en jornada matutina, vespertina, nocturna y en ocasiones en fin de semana. Es imperativo iniciar el debate acerca del número de áreas y subáreas que deben configurar los pensa de estudios en esta coyuntura política, económica y social que vive el país. El análisis y consenso contemplaría las asignaturas necesarias para el desarrollo de las competencias básicas, en el caso de contemplarse una reducción de subáreas se realizaría una adecuación para un mejor acoplamiento en la jornada y los horarios de clase, asegurando cinco periodos a la semana para las competencias básicas de 45 a 60 minutos cada uno.

La situación en el nivel medio actualmente es grave, en el ciclo diversificado de 100 estudiantes 7 aprueban matemática y 23 lenguaje, si se realizaran evaluaciones en otras áreas los resultados no serían distintos, la prueba de esto son los resultados de ingreso en la USAC en las evaluaciones específicas en las áreas como química, biología o ciencias sociales. El mejoramiento de la calidad educativa pasa entonces por mejorar la formación de los docentes, repensar los pensa, los horarios, la infraestructura y la refacción escolar.

No podemos hacer siempre lo mismo y esperar resultados distintos. Es una condición para romper el paradigma, tener voluntad política, compromiso con el país y hacer cumplir la legislación educativa vigente.

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