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Los vidajena

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COLUMNISTA

En Guatemala cada día se crea más división y esto se alimenta, en parte, gracias a la costumbre tan chapina de vidajenear a los demás. La palabra «vidajena» es reconocida por la RAE como un vocablo coloquial panameño, que significa «fisgonear», —una persona que fisgonea a la otra—, en pocas palabras que se mete en la vida de los demás, «shutear», en buen chapín. Esto viene al caso porque debido a la celebración de «Acción de Gracias», han salido muchos vidajenas a criticar a quienes decidimos libremente celebrar esta tradición.

El argumento principal que utilizan estos vidajena es que es una tradición estadounidense. En eso se equivocan porque también se celebra en Canadá, aunque en una fecha distinta. Argumentan que no es una tradición guatemalteca, pregunto: ¿Podrían enumerarme las tradiciones netamente guatemaltecas? A mí se me vienen a la mente el Fiambre, como comida, ya que el Día de Todos los Santos es una celebración internacional y la Quema del Diablo, la que no se cansan de criticar.

La Navidad es una celebración cristiana internacional, por ende, no es de origen guatemalteco. La tradición del árbol de navidad se le atribuye primero, un origen pagano y luego como parte de la celebración de la Navidad, tiene sus orígenes en Alemania. Las coronas de Navidad tienen su origen en la «Saturnalia», una celebración romana que era dedicada al Dios Saturno, quien era el Dios de la agricultura. Los nacimientos tienen su origen con San Francisco de Asís, quien fue el primero en el siglo XIII en utilizar un pesebre para representar el nacimiento del niño Jesús.

La celebración del Año Nuevo tiene sus orígenes precristianos en la Antigua Roma y se celebraba en honor al Dios Jano, que en la mitología romana es el Dios de las puertas, los comienzos y los finales. Y se le invocaba públicamente el primero de enero. Cuando se hace el cambio al calendario Gregoriano, se marca en la liturgia como el día en que se le da el nombre a Jesús y el día en que se le realiza la circuncisión —recordemos que Jesús era judío—. Las iglesias anglicanas y luteranas, aún observan esta celebración. ¿Las procesiones? Si nos remontamos a la fecha registrada más antigua su origen es en la Antigua Grecia, en Atenas se celebraban anualmente cinco grandes procesiones. Sin embargo, en todas las grandes religiones: hinduismo, sintoísmo, islam y catolicismo, se estilan. Las que conocemos en nuestro país tienen su origen en España e Italia. Los evangélicos y protestantes, se abstienen de celebrarlas, por el tema de la idolatría. Santa Claus, o San Nicolás, tiene su origen en San Nicolás de Bari.

Luego de hacer esta recapitulación histórica de «nuestras tradiciones», llegamos a la conclusión de que en realidad estas tienen un origen extranjero y por lo tanto si tanto les molesta que algunos celebremos Acción de Gracias, siendo congruentes, deberían también de abstenerse a celebrar las demás haciendo ejercicio de su falso nacionalismo. Qué es a la larga un antiamericanismo, disfrazado. Aquí también encuentro una incongruencia, porque estos mimos alaban y aplauden la injerencia extranjera, en particular los comentarios y juicios de valor que aún emite un exembajador, pero les importa mucho y se ofenden si yo decido cenar un pavo con mi familia y amigos. ¡Vidajenas!

Respetemos la libertad de cada individuo de celebrar lo que desee y observar las tradiciones que guste. Formar patria y ciudadanía no se consiguen criticando las costumbres y creencias de los demás, sino más bien aceptándolas, respetándolas y conviviendo de forma pacífica.

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