Home > Actualidad > Cuestionan proyección de deuda en plan presupuestario en Guatemala

Cuestionan proyección de deuda en plan presupuestario en Guatemala

Dinero

Especialistas del Centro de Estudios Económicos y Sociales (CEES) cuestionaron la proyección de deuda en el plan de Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado para el Ejercicio Fiscal 2018, presentado por el Ejecutivo en Guatemala y dictaminado por la Comisión de Finanzas del Congreso de manera favorable, aunque con ligeras modificaciones.

Según un estudio realizado en la institución, cuyos resultados fueron presentados este viernes en el hotel Camino Real, las estimaciones de ingresos en ese proyecto muestran una sobrevaloración y ello repercute directamente en el eventual incremento de la partida de egresos, sin que existan recursos que le den soporte a los gastos programados por el Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin).

Para los analistas del CEES, la estrategia de financiamiento planificada refleja que la relación de adquisición de deuda es 70% bonos del tesoro y 30% préstamos externos, lo cual implica obtener recursos más caros y por consiguiente, ensanchar el margen de compromisos del país.

Director ejecutivo de CEES, Edgar Ortíz. Foto: Isabel Soto Mayedo.

“El tema de la deuda es lo que más preocupa a los especialistas del CEES, porque a pesar del recorte hecho por el Congreso, el déficit fiscal está casi al 2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB)”, puntualizó el director ejecutivo de la institución, Edgar Ortiz, en respuesta a esta publicación.

Recordó que en Guatemala “todos los años hay déficit, por lo cual nunca se va a sanear esa parte. Y, además, mucha de esa deuda va a gasto corriente”.

“Por eso preocupa, porque no es deuda que vaya a dejar algo sino que simplemente es deuda que se va a gastar y que más adelante habrá que pagar, y más cara”, declaró.

De acuerdo con el economista, otro motivo de preocupación para el equipo del CEES es que el Gobierno siga proyectando la deuda al mismo nivel, cuando Standard & Poor’s (S&P) ya advirtió que este es un país riesgoso y por consiguiente, los intereses de deuda pueden subir.

La agencia estadounidense bajó la calificación de riesgo de Guatemala de BB a BB-, lo que supone el aumento de los recelos en torno a las capacidades para  cumplir con los compromisos establecidos en los mercados internacionales, por el reforzamiento de la inestabilidad política y la exposición a situaciones económicas adversas.

Pese a esa nota negativa, “el Gobierno acepta que le suban los intereses y se sigue endeudando igual, como si estuviera descalificado”, remarcó Ortiz y advirtió que esto puede generar un problema grave a corto plazo.

Frente a este panorama, el CEES propuso el establecimiento de una regla fiscal, que regule el ritmo de endeudamiento del Gobierno, con base en la experiencia de Chile.

“En el caso chileno esto funciona bastante bien. Ellos tienen una regla fiscal que les permite simplemente gastar en épocas de vacas flacas, digamos cuando tienen un problema presupuestario se les permite endeudarse, con el compromiso de que en época de vacas gordas el Estado les pague esa deuda y no haya un tema ahí de déficit bastante insostenible”, explicó el director del centro.

Y subrayó que “nosotros proponemos algo así para Guatemala, para que el Gobierno pueda poco a poco pagar esa deuda, y contar con un margen para endeudarse sólo en casos excepcionales”.

“Los bonos del tesoro deberían ser la excepción y no la regla. Un Gobierno debe financiarse con los impuestos que tiene y también, el monto de lo que va a recaudar depende del tamaño de Estado que queremos. Nosotros abogamos por un Estado limitado, pequeño, pero fuerte y no creemos que el presupuesto planteado por el Gobierno vaya en esa dirección”, afirmó.

En opinión del entrevistado, “el tema de los bonos debiera ser extraordinario, pero se ha vuelto prácticamente un ingreso corriente del Estado. Y lo que hay que decir que es peor: es un ingreso corriente que sirve para pagar otro egreso que se llama servicio de la deuda. Es decir, sólo estamos revolviéndonos en una deuda que a futuro nunca va a terminar de pagarse”.

Foto: Archivo 

.
.