El Siglo

Venezuela procura renegociar deuda externa

El Gobierno de Nicolás Maduro procurará renegociar con los acreedores la deuda externa venezolana, ascendente a unos 150 millardos de dólares, entre los cuales se cuentan 45 millardos de deuda pública, 45 millardos comprometidos por Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), y 31 millardos por devolver a China y Rusia (23 y 8, de manera respectiva).

La convocatoria a dialogar sobre el tema, realizada el domingo por el mandatario del país suramericano, despertó la suspicacia de analistas internacionales y más de uno dejó entrever su temor por un eventual default o declaratoria de suspensión de pagos de los intereses debidos.

Téngase en cuenta la reconocida severidad de la crisis económica venezolana, y las dificultades que pudiera acarrear el tener que cumplir con las obligaciones contraídas para el año entrante -equivalentes a 8 millardos de dólares- , aunque las reservas estatales apenas ascienden a 9.7 millardos.

 “Tengo moral para convocarlos el 13 de noviembre a Caracas e iniciemos un proceso de refinanciamiento y renegociación de la deuda”, espetó Maduro, a pesar de la complejidad de las finanzas venezolanas y del descenso de la credibilidad en la capacidad de pago del gobierno bajo su mando.

 El presidente anunció el inicio del pago de 1.169 millardos por capital e intereses del bono de la petrolera PDVSA 2017. Sin embargo, agencias de noticias hicieron notar que tras esa cancelación, deberá liquidar de 1.4 a 1.8 millardos antes de concluir 2017, por concepto de intereses de otros papeles y rendimientos pendientes de bonos dejados de pagar en octubre, con período de gracia de 30 días.

Maduro arremetió una vez más contra el Gobierno de Estados Unidos, al cual acusó de impulsar la “persecución financiera” contra Venezuela.

La comisión negociadora para el caso estará dirigida por el vicepresidente Tareck El Aissami, quien aseguró que procurará crear las bases “para renegociar los términos de la deuda externa de la república y de PDVSA”.

Tanto Maduro como El Aissami aparecen en la lista de funcionarios sancionados por Estados Unidos y Canadá, lo cual dificulta una negociación en cualquier sentido. Empero, respecto a la deuda externa, esta negociación es menos probable con cualquiera de los acreedores, por la eventual falta de capacidad de la administración venezolana para llevar adelante un diálogo, sin el respaldo de un programa de reestructuración y saneamiento  económico confiable.

De hecho, frente al anuncio la calificadora de riesgos Fitch Ratings redujo la calificación de la deuda de “CC” -que el incumplimiento de alguna índole parece probable- a “C”, lo cual significa que pudiera ser inminente el incumplimiento de un emisor. Ello, con base en las contadas faltas de pago previas en las cuales incurrió en los últimos tiempos Venezuela.

 

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