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TSE y consulta popular I

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El 24 de octubre se publicó en el diario oficial el Decreto 1-2017 emitido por el Tribunal Supremo Electoral el día anterior, convocando a los ciudadanos de la República en todos los distritos electorales a Consulta Popular, para que manifiesten su acuerdo en someter a la Corte Internacional de Justicia para su resolución definitiva cualquier reclamo legal de Guatemala en contra de Belice sobre territorios continentales e insulares y cualesquiera áreas marítimas correspondientes a dichos territorios.

El fundamento de tal convocatoria radica en el artículo 19 de las disposiciones transitorias de nuestra Constitución, cuya parte fundamental faculta al Ejecutivo “para realizar las gestiones que tiendan a resolver la situación de los derechos de Guatemala respecto a Belice, de conformidad con los intereses nacionales. Todo acuerdo definitivo deberá ser sometido por el Congreso de la República al procedimiento de consulta popular previsto en el artículo 173 de la Constitución”.  Este último artículo regula un mero “procedimiento consultivo” que se podrá utilizar para todas aquellas “decisiones políticas de especial trascendencia” que sucedan en el futuro.  La “Consulta Popular” prevista por la norma constitucional transitoria, es una norma especial; se refiere a un caso único y especial cuya finalidad es resolver la situación de los derechos de Guatemala respecto a Belice empleando para ello el procedimiento previsto por el artículo 173. Hay diferencia hasta en sus denominaciones: “Procedimiento consultivo” uno y “Consulta Popular” el otro.

Atendiendo a su propia naturaleza, la Consulta Popular que nos ocupa carece de las características propias de un proceso electoral porque se refiere directamente a los “intereses nacionales”, no sectoriales. Por este motivo me parece improcedente haberle prohibido a los miembros del Ejército y a los de los cuerpos de seguridad del Estado o sus instituciones “participar en actos de divulgación cívica” (artículo quinto). Ello le impide al Ejecutivo aprovechar y utilizar el amplio conocimiento del campo y la capacidad académica y profesional que muchos valiosos elementos de las fuerzas armadas tienen sobre el tema a consulta.

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