Home > Columnas > Referéndum ilegal

Referéndum ilegal

COLUMNISTA

El respeto a la Constitución y las leyes es, sin duda, algo que no nace siempre del corazón. Es más, creo que tampoco nace de la mente; la verdad que no sé dónde nace, pero sí sé que es algo que yo aprendí durante mi vida y, sobre todo, en la facultad de Derecho.  Ciertamente todos los ciudadanos no pueden pasar por una facultad de Derecho -¡gracias a Dios!- pero en su actuar deben conocer y obedecer las normas que regulan su convivencia en sociedad; así funciona este sistema y todos los demás donde hay aunque sea un atisbo de civilización, pero si para los ciudadanos es importante, para los empleados públicos, funcionarios y dirigentes es imprescindible.

Esto viene a cuento no por alguno de tantos casos de corrupción o falta de cumplimiento de las leyes por parte de algún funcionario chapín; hoy me refiero al total irrespeto a la constitución española por parte de las autoridades catalanas que en abierta sedición se pasaron por el arco del triunfo varios fallos del constitucional español.

¿Cómo no simpatizar con el espíritu de autodeterminación de los catalanes? -me confieso aficionado al Barça- pero una cosa es el deporte y otra estar de acuerdo con funcionarios que flagrantemente violan la constitución de su país, que como algunos rosas o lilas de por acá apuntaron, no es una república sino una monarquía constitucional, tratando de esa manera de deslegitimar el régimen de aquel país.  Por cierto, esos mismos son los que con mano extendida van hacia la cooperación española -la de la monarquía, pues- y gustosos reciben los euros de donaciones.  Vaya usted a saber cuándo “por dignidad”, según como dicen ellos, van a dejar de recibir ese pisto.  ¡Jamás! Reciben también otro tanto de las monarquías holandesa, sueca, noruega… Pero ya saben ustedes como son de inconsistentes en la izquierda.

Siempre en esa misma línea, los que acá besan las manos de los magistrados de la Corte de Constitucionalidad cuando fallan -ilegalmente, en algunos casos- según sus preferencias y vociferan que se deben acatar dichos fallos a pies juntillas son los que el domingo en sus redes aplaudieron que Puigdemont y su combo irrespetaran los fallos del constitucional.  ¡Ah, las inconsistencias de la izquierda!

Pretender poder decidir qué partes de una constitución se respetan y qué otras no, es el camino al despeñadero, tanto acá como allá.  Si resulta que las normas constitucionales son anacrónicas o no gustan, se debe seguir el camino legal para modificarlas.  Pero eso de que unilateralmente se decida no acatarlas y pretender “independencia” es lisa y llanamente, sedición.

Por el bien de todos los españoles, y por supuesto por el de la mayoría de los catalanes que ni siquiera participaron en el simulacro de referéndum, hago votos por que pronto y de una manera constitucional se puedan resolver los problemas que ha causado esa cosa que será todo menos referéndum.

Aclaro eso si, que deploro la excesiva e innecesaria fuerza con que la guardia civil trató a los catalanes el domingo; creo que ello solo contribuyó a galvanizar a la sociedad catalana y como ya sabemos por nuestra experiencia acá en Guatemala, eso no lleva a nada bueno.  Sin embargo, me pregunto ¿cómo pretenderán los izquierdosos de por acá que tanto señalaron esos hechos que se haga valer las órdenes del más alto tribunal de ese país?  Quién sabe, tal vez de la manera tan civilizada que lo ha hecho Maduro en Venezuela.  No se, ¿usted que piensa?

TEXTO PARA COLUMNISTA

.
.