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Educar para la democracia

COLUMNISTA

En este momento de la historia nacional debemos hacer un alto y reflexionar en cómo podemos coadyuvar para salir de la crisis política, económica, social y moral  en la que estamos insertos a causa de la impunidad con la que se ha administrado la cosa pública.

Nuestra democracia está en riesgo. Los males que nos aquejan son tantos que se habla de que Guatemala es un Estado fallido, en el cual la corrupción se ha enraizado a tal grado que participan en ella desde presidentes de la república hasta los trabajadores operativos de las instituciones públicas, lo mismo podemos  decir de jueces y diputados sin dejar por un lado a empresarios de todo tipo de actividad económica.

El Estado de bienestar ha quedado relegado ante un Estado cooptado por el crimen organizado, pero sigue siendo un anhelo, una esperanza.

El político Carlos Gaviria Díaz propone que para construir una democracia fuerte el primer elemento es la educación. A ese respecto señala que: “hay que formar el sujeto de la democracia: personas educadas, autónomas, que saben qué quieren, que saben discernir y decidir y que no se dejan manipular como masa”.

En nuestro sistema escolarizado, a partir de dos mil cinco tenemos un nuevo currículo que contempla el área de –formación ciudadana- como parte del pensum de estudios la cual: “integra dimensiones orientadas a fortalecer la participación individual y grupal para el fortalecimiento de la democracia y la cultura de paz. Está orientada a propiciar la ciudadanía plena, específicamente en lo que concierne a una cultura de respeto y al ejercicio de los Derechos Humanos, la comunicación y el manejo pacífico de los conflictos, el liderazgo y la cultura de paz”.

Pero debemos de tomar en consideración que educar para la democracia no se logra únicamente leyendo un libro sobre democracia, ni la Constitución Política de la República o con clases magistrales de ética, este debe ser un esfuerzo intencional y sistemático de los factores de poder que interactúan en el Estado.

En el ámbito escolar el nuevo currículo nacional base contempla ejercicios formadores como el debate sobre problemas nacionales, participación en el gobierno escolar, ensayos sobre problemas que se presentan en la comunidad, conversatorios y visitas a instituciones públicas, políticas o de la sociedad civil, la función docente es primordial. En el ámbito comunitario los medios de comunicación y las redes sociales deben jugar un rol a favor de la educación para la democracia.

Emilio Durkheim explica que: “la educación consiste en una socialización metódica de la joven generación. El fin de la educación es formar el ser social en cada uno de nosotros”. Un ser que en la praxis sea respetuoso del derecho ajeno, tolerante, participativo, honrado y con liderazgo asertivo, como resultado de un proceso educativo.

Todo proceso de transformación teniendo de base la educación es de largo plazo, es generacional, por lo tanto debemos empezar ahora o no será nunca. Parafraseando a María Montessori diría: “el futuro de la democracia es hoy, mañana será demasiado tarde”.

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