Home > Mirilla indiscreta > Un equilibrista sin red protectora

Un equilibrista sin red protectora

Este alambre del circo entre una estación y la otra es demasiado largo don Edmundo -me dijo el trapecista del circo de los hermanos Valdés- más pareciera que quisieran que uno se cayera al ejecutar la prueba y ¿sabe que es lo más triste? que los observadores, el público, en el fondo de su esencia mórbida, esperan lo mismo, aunque peguen aparentemente un grito de sorpresa y susto cuando uno de el paso en falso y se deslice mortalmente al suelo.

-Arnulfo, la estrella del espectáculo, definía así los riesgos que corría todos los días frente a un público cuya actitud entre la admiración y el morbo es posible que quisieran, que el artista fallara alguno de sus pasos y se derrumbara al piso.

Excitados por esa posibilidad, abarrotan el circo todos los días y aplauden frenéticamente cuando termina de dar el último paso y agarrarse de la baranda que marca el final del espectáculo.

Y vendrán a la próxima función, esperando que Arnulfo en algún momento, de el paso en falso.

Poco les importa – don Edmundo – dice su hermano, saber que sin él la función deja de tener sentido y que si ya la situación económica de la empresa es delicada, sin Arnulfo, que es el símbolo de la unidad que le da estabilidad financiera a toda la función – continuó – todo se viene abajo. Y seguramente, en la crisis, las propiedades de la empresa serán robadas por la plebe que antes de verla en total quiebra, verán con que se quedan- terminó en un tono de desaliento y gran preocupación.

-¿Y acaso no le ponen red de protección para evitar su muerte si se diera la caída?– pregunté con cierta sorpresa e incredulidad.

-Que va– me respondió –ya nadie vendría- don Edmundo- por eso es que pienso – continuó- que los que asisten quisieran, en el fondo, de su morbosidad, ver su caída- aunque se acabe el espectáculo y se arruine la empresa –confirmó su pensamiento

La situación del equilibrista me trasladó de inmediato a la situación de nuestro país, tan contradictoria, peligrosa y cada día, sin red de protección que salve al Estado de Derecho de su estrepitosa caída y destrucción.

El período de inestabilidad, en que se nos ha metido, sin responsabilidad ni sentido, se asemeja a ese cable sin fin, que se alarga y se alarga, hasta el punto de no transformarse en una prueba de legalidad, si no una trampa que tarde o temprano provocará la caída del sistema.

El sistema contenido en nuestra Constitución Política de la República no es una carpa que se pueda trasladar de un lugar a otro, para entretener y calmar las frustraciones de la plebe.

Está diseñado para organizar nuestras relaciones políticas, sociales, económicas y culturales dentro de un marco de civilizada convivencia.

No entiendo cómo todo un sistema se haya transformado maliciosamente en un juego de ajedrez en donde la principal misión de un oponente disfrazado de honesto contendor, y que recurre a las malas artes, tenga como objetivo darle jaque mate al Rey y supuestamente comenzar de nuevo el partido.

Y lo grave, es que para lograrlo inventaron un tablero en donde las piezas, él las mueve como se le da la gana, y exige al ingenuo oponente que se ajuste a las reglas del juego.

Eso es como que se jugara al futbol, con el marco del dueño del equipo con medidas extra-grandes, el árbitro bajo presión, pitando a favor del equipo visitante y,el invitado con una portería de mínimo tamaño donde apenas entraría una bola de ping pong

Pero eso sería en un juego cualquiera, obligado el anfitrión a perderlo con trampas y un público pagado para celebrar la canallada.

Pero cuando se trata de nuestra convivencia y reglas establecidas para evitar la confrontación inducida y la violencia como preludio del rompimiento y estallido social eso no es válido.

En lugar de ser un juego, se transforma en una maniobra inaceptable y por previsible y descarada, en un reto a la parte civilizada de la sociedad, para que evite la catástrofe.

De todas maneras, la sociedad ha sido fracturada, en su esencia, y aun salvando éste incidente histórico, mucho habrá de costarle a nuestro conglomerado social, multiétnico, multicultural, multilingüe, y pluricultural, recuperar la paz social, que supuestamente habría sido el objetivo fundamental de los acuerdos de paz convenidos hace veinte años y que deparaban para nuestro país, una etapa de desarrollo equilibrado con la participación y proyección de la energía creadora y pujante que se le reconoce como gran cualidad a nuestro pueblo.

Hoy sumidos en una crisis económica sin precedentes en la historia reciente, en manos de las decisiones de una delincuencia común que se transformó en poco tiempo en delincuencia organizada frente a la ausencia de políticas de Estado orientadas a brindar la seguridad que toda sociedad civilizada reclama para su desarrollo.

Destruidos por un terremoto peor que el que nos abatió hace unas pocas horas, en la base de nuestra institucionalidad democrática, cuyos efectos devastadores nunca se pueden comparar con la recuperación de una infraestructura física.

Este tipo de destrucción, se refiere a otra que no tiene remedio inmediato, es la fractura insalvable y de impagable costo social que entraña sembrar desconfianza en nuestras relaciones sociales de producción, tan frágiles frente a la provocación irresponsable.

Esto nos ha llevado en medio de la gran confusión que nos envuelve, a instigar de manera irresponsable y criminal a que se busqueny señalen culpables desde las desigualdades socioeconómicas hasta las contradicciones políticas.

Esta definición y ejecución de objetivos de hecho y contradel derecho, los han empujado a justificar la perpetración violenta y sin castigo de acciones delictuosas prescritas así por nuestras normas penales,que no se aplican.

Esta ausencia de respeto a la legalidad y el Estado de Derecho ha costado vidas, destrucción y explotación irracional bienes productivos ajenos, robos masivos y programados de energía, invasiones asesinatos y despojosque solo se vieron durante el enfrentamiento interno, que nos traeningratos recuerdos y que pareciera tendrán que vivir las nuevas generaciones que no experimentaron las incidencias de aquella detestable guerra.

Luce increíble que hubiéramos caído en esta estúpida vorágine de confrontaciones, ilegalidades formalizadas como legales y sin posibilidad procesal de discutirlas, además del funcionamiento irregular de una maquinaria punitiva que llena de engranajes falsificados, la hacen funcionar a base de martillazos para que se ensañe con el presidente, como primer ejemplo, de que el derecho aplicado dentro de un régimen de terror, comienza con guillotinar al soberano para satisfacción del populacho, azuzado por la suma de todas sus necesidades, deseoso de ver rodar la cabeza del que cree uno de los responsables de todas sus desgracias.

Pero el mal no radica en esa reacción social inducida e irresponsablemente provocada, lo perverso está en que esa reacción es manipulada por planes inteligentes, escrupulosamente controlados para lograr el caos…y en la anarquía…imponer la política de la dictadura del terror que recién comenzamos a reconocer.

Muerto el Rey, se da el jaque mate, no importa que sean jugadas que no forman parte de las reglas del juego. Hay que aparentar jugar, y si no sale, pues se patea el tablero y se inicia la farsa de nuevo.

Ninguno de mis interlocutores, de todos los sectores, pueden pasar inadvertida las jugarretas de todo este relajo nacional, donde la falsificación de reglas, sustitución de instituciones constitucionales, por parodias de tribunales y organismos de mentiras que resuelven mentiras y las transforman en leyes de obligatorio cumplimiento.

Desprotegidos frente a ese caos institucional, pareciera que no se reacciona antes de que sea demasiado tarde.

Una arbitrariedad tras otra es consentida por esa maquinaria maltrecha, fabricada con piezas encontradas en la venta de chatarra y armadas a la fuerza y contra toda la mecánica de la lógica jurídica, filosófica y formal.

De repente, algunos se han transformado en cómplices de la sinrazón y lo increíble… Y uno se pellizca, quisiera pellizcar al vecino y al otro yal otro y al otro, para ver si esta pesadilla no es más que un malvado sueño.

Me irrita ver a todos los actores de esta estúpida farsa, ponerse seriecitos en el desempeño de sus papeles impuestos y pésimamente actuados.

Magistrados cómplices en todas las instancias, supuestos tribunales accionando, sabiendo que resuelven contra derecho, escudándose en la impunidad de sus cargos, otorgados por la también impune acción de quienes les dirigen, para fastidiar el sistema y meternos en un lío social y político de incalculables dimensiones.

Me recuerdan todos ellos, al borracho que conduciendo contra la vía, escucha por la radio, que previenen a todos sobre su conducta irregular y peligrosa, advirtiendo a los otros conductores que un irresponsable viene transitando en contra de la vía, y que pone en serio peligro a todos los demás. Y al escuchar la radio, el borracho, reacciona y dice en vos alta…Uno será… son un montón los que vienen al revés.

Y es tan lógica la vía de la institucionalidad democrática, republicana y consentida en nuestra constitución política de la República de manera tan clara y precisa…que se necesitaría estar demente o ser cómplice, para no ver la prostitución abusiva que se ha hecho de todo nuestro basamento jurídico.

Yo siempre, en la búsqueda de hacer dinámica mi comunicación con ustedes, no he sido más que un intermediario de las diferentes opiniones de mis invitados, que han expresado sus puntos de vista a lo largo de estos últimos nueve meses que tengo de escribir semanalmente esta columna.

Velazco Ibarra, expresidente ecuatoriano que experimentó la fortuna de ser escogido por su pueblo para dirigir los destinos de su país muchas veces…y por su visión social, sectoresinconformes con sus planteamientos, impidieron siempre que concluyera sus períodos de gobierno.

Respaldado por el favor electoral de los ecuatorianos cuantas veces los convocó para ser su mandatario lo logró.  Decía el destacado Estadista: ¨Denme un balcón y seré presidente¨.

Está claro que confiaba en su discurso y claridad de sus planes de gobierno para convencer al electorado.

Y efectivamente… muchas veces lo que se necesita es la tribuna…y éste espacio crucial para comunicar las ideas, dada la importancia de su trascendencia, casi siempre ha sido tomado por sectores poderosos, que han transformado las tribunas sociales en espacios rentables, sujetos a la oferta del mejor postor, que termina por señalar la agenda ideológica, mediática, o estratégica de quienes controlan sus ediciones y emisiones escritas, radiales o televisivas. Situación que no se da en siglo 21.

Es muy difícil encontrar esas tribunas espontáneas, dispuestas a poner el balcón donde quepan todos los discursos a los que aspiraba el Estadista ecuatoriano.

El señor Del Rincón, por ejemplo, de CNN, había despertado mi atención. Vi en sus ediciones, un equilibrado, según yo, abordaje de las temáticas internacionales.

De hecho, la crisis venezolana me hizo uno más de sus televidentes y ha contribuido a formar mi opinión sobre la crisis del hermano país.

Pero existe su contraparte. Si quiero ver una Venezuela de vida ciudadana normal y en tranquilo desarrollo institucional, político y social, pues solo tengo que sintonizar Tele Sur. Y llegaría a la conclusión de que Venezuela es víctima de la agresión imperialista.

Pero, he visto como esta cadena ha tratado el caso Guatemala, y no creo que la parcialidad de su corresponsal, que enfoca su lente a un solo lado, sea suficiente como para orientar toda la visión que de Guatemala hace suya y divulga esa poderosa cadena de televisión para abordar la crisis de nuestro país.

Que según su versión cotidiana, el Presidente Morales parece ya un delincuente indeseado y rechazado por toda la población, y cuyo mandato transformado en espurio, concita el mayoritario rechazo nacional que exige y parece que lo vaa lograr, su pronta defenestración del cargo de Presidente Constitucional de la República.

Palabra de honor, frente a semejante distorsión de la verdad verdadera, yo abandoné mi afición de ver al señor del Rincón y su programa.

Y hasta he llegado a preguntar… si así informa en todos los casos, es de poner en tela de duda su versión de Venezuela…y ponerse a pensar… ¿cuál será la correcta…la de CNN o la de Tele Sur?

Afortunadamente, mi propia formación política, me lleva a rechazar cualquier tipo de dictadura, y el señor Maduro y las decisiones de su régimen se inscriben en la típica estructura de un modelo ajeno a la visión republicana y democrática.

Lo curioso es que dos conductores de una estación de televisión muy cuestionada y ahora al servicio del sector contestatario y con poder para mayor confusión: Una trabaja para CNN y  el otro para Tele Sur. ¡Ulugran¡

¿Pero se darán cuenta, quienes favorecen esas visiones distorsionadas que la forma más fácil de caminar en dirección a una dictadura, es el modelo que se está implementando en Guatemala?

Por cada cien corruptos presos y en dilatados procesos al parecer sin destino, miles de mareros estructuran un modelo de financiamiento paralelo al oficial, con métodos similares a los de la SAT, sólo que más sanguinarios.

Por cada discurso que grita que vivimos un régimen de legalidad. Hordas desbordadas invaden fincas productivas, la mayoría realizadas a través de muchas generaciones de trabajo incansable y consecuente como fuentes permanente de trabajo y bienestar de todos aquellos que han participado de su esfuerzo productivo.

El Caso Bremen… Su propietario asesinado, con responsables identificables pero sin persecución,que apoderados y empoderados de la unidad productiva, arrasan y comercializan la depredación de sus bosques frente a la ausencia de autoridades que en sus narices permiten semejantes crímenes de lesa patria.

Cada día, una nueva noticia, de un nuevo crimen o invasión.

Implementado un régimen policíaco para amedrentar a la sociedad, el crimen crece y se siente autorizado en la anarquía para sentar sus reales.

Triste la situación de Guatemala, inevitable el enfrentamiento que traiga consigo el colapso del régimen de legalidad, sabiendo que las piezas claves de la decisión administrativa y política metódicamente han sido copadas por los representantes de este nuevo modelo de Estado.

La Judicialización de la Política y la Politización de la Justicia, destruyó el Estado de Derecho, hizo del Presidente Constitucional de la República un ciudadano indigno de dirigir los destinos de la patria, cargo para el cual fue electo por más de dos millones y medio de electores.

Y lo más grave, que minorías poco representativas con desmesurado poder usurpado y consentido, para que se cumpla con la agenda extranjera, tienen de rodillas a los votantes del presidente, así como lo pretenden con quienes defendemos el Estado de Derecho, la democracia y la voluntad reglada de las mayorías.

Escuchaba a un señor diputado, afirmar que los veinte mil votos que respaldan su elección le dan, como es la realidad, el mandato suficiente para representar a su pueblo.

¿Será que los dos millones y medio de votos que hicieron presidente a don Jimmy Morales, no valen nada?

Los diputados, esos mismos, que dudan terminar su período, tienen, POR AHORA, la palabra.

Por cierto hoy 10 de septiembre cumpliría años el Doctor Juan José Arévalo un presidente que le dijo Good Bye a un Embajador estadunidense. ¡que tal¡

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com