Home > Columnas > Prevenir riesgos digitales

Prevenir riesgos digitales

///
Comments are Off

La prensa británica, a comienzos de 2017, prestó atención a una experiencia realizada en una escuela femenina. Las alumnas se desconcertaron cuando la dirección del establecimiento anunció reglas restrictivas sobre el uso de dispositivos electrónicos personales. El objetivo: “desintoxicar” de una creciente adicción. A pesar del enfado inicial, las estudiantes reconocen resultados positivos.

.

La directiva del centro vio la necesidad de ayudarlas: “La escuela es un lugar donde aprender, pasarlo bien y cultivar amistades auténticas, no de estar hablando unas con otras, desde la habitación todo el tiempo.

A partir de esos datos, profesores y alumnos participaron en una semana de “desintoxicación digital”: dejaron de utilizar sus dispositivos, también en casa. Las alumnas manifestaron, como efectos positivos, que habían tenido más tiempo libre y se habían sentido menos estresadas.

Una de ellas cuenta cómo fue evolucionando, a partir de su disgusto cuando estaba hablando con alguien, y  éste se ponía a hablar con otros o cuando advirtió que hablaba poco con sus amigos, aunque participaba en muchas conversaciones en las diversas redes sociales.

Y un estudiante explica cómo mejoró su rendimiento intelectual. Antes mientras realizaba sus deberes, consultaba a la vez continuamente las redes. Al dejar de hacerlo, comprobó que hacía en media hora lo que antes le costaba hora y media. Además, se encontró más descansado, también porque no estaba atado al móvil antes de irse a la cama. Duerme ahora mejor, y se despierta más en forma.

El punto es que los aparatos interactivos pueden también generar una sensación permanente de emergencia, activando mecanismos de estrés en el cerebro.  Stuart Crabb, uno de los directores ejecutivos de Facebook, aconseja desconectar y dejar de usarlos de vez en cuando; y un ejecutivo de Google, señala que los riesgos de estar demasiado “enganchado” a los dispositivos electrónicos son grandes. Según él, “los consumidores necesitan una brújula interna para saber equilibrar las capacidades que la tecnología les ofrece para trabajar y buscar, y la calidad de la vida que viven offline”.

Por su parte, Kelly McGonigal, psicóloga de la Universidad de Standford, cree que los aparatos interactivos pueden generar una sensación permanente de emergencia, activando mecanismos de estrés en el cerebro: “La gente no se considera adicta, pero sí está atrapada”. Y señalan que para solucionar el problema de la adicción a Internet, “es necesario potenciar el autocontrol, asumir la realidad, dar un sentido más hondo a la vida y disponer de verdaderos apoyos sociales”.

Ya muchos señalan que sin duda hay un peligro de dispersión en internet. Y  dada la realidad actual no nos extrañe que entre nosotros proliferen adolescentes impulsivos, poco dados a la responsabilidad. Y al hablar de adolescentes no es referirse  sólo a los jóvenes, porque como alguien señal, actualmente, millones de adolescentes (jóvenes) están siendo educados por otros adolescentes (adultos irresponsables)… Alerta: afecta a todos…

TEXTO PARA COLUMNISTA

.
.