Home > Columnas > Ambiciones canaleras, tentaron a Nicaragua

Ambiciones canaleras, tentaron a Nicaragua

NUEVO

Hace poco más de un año, repasamos un estudio de la Universidad de Yale, intitulado “Canal de Nicaragua: un Proyecto Gigante con Enormes Costos Ambientales” Algunos lectores sugieren tocarlo de nuevo.

El enfoque principal, analizaba los serios daños ambientales que resultarían de llevarse a cabo el tal proyecto. Sobresalen entre aquellos, los inmensos volúmenes de materiales de desecho que se acumularían como producto de los trabajos de dragado, excavaciones y cortes, que para construir dicho canal interoceánico, comprendería la obra total.  Así, el cieno o lodos, enturbiaría la columna total de agua del Gran Lago de Nicaragua, amenazando lo que constituye hoy día, el medio de vida de  gran variedad de especies propias, existiendo posibilidades invasivas de especies exógenas al Lago, que podrían llegar tanto de la costa del Caribe-Atlántico como del Pacífico.

A partir del Gran Lago, el canal avanzaría hacia el este, atravesando grandes zonas de humedales, reservas naturales y bosques, además de tranquilos asentamientos ancestrales de poblaciones aborígenes, hoy afortunadamente preservados, sobre todo por lo inaccesibles y remotos. Es de notar que el canal, a todo lo ancho de su recorrido, fácilmente abarcaría varias millas de lado a lado, al incluir necesariamente, caminos y sitios propios de la construcción, juntamente con la infraestructura asociada, todo lo cual invadiría eventualmente, áreas que constituyen santuarios naturales, así como muchos de los asentamientos poblacionales. Significaría para estos, el abandono de su terruño ancestral por traslado forzado, aglutinando así, miles de personas a relocalizarse, quién sabe hacia dónde y bajo qué condiciones… (La misma triste experiencia sufrida por millones de personas en China continental, al ser relocalizadas a causa del proyecto Tres Gargantas, en la primera década del siglo 21).

Del lado del mar Caribe, el intenso tráfico de grandes buques petroleros y cargueros, afectaría, entre otros, al sensible ecosistema de la reserva de la biosfera Colombiana (que se extiende  unas 250 millas cuadradas), la segunda barrera más grande de arrecifes coralíferos del Caribe.

Jorge Huete-Pérez, Secretario de la Academia de Ciencias de Nicaragua, opina que “…el canal crearía un desastre ambiental en Nicaragua y más allá.”

 Se puede concluir que “La escala es tan grande, su precio tan elevado, los aspectos económicos tan inciertos, los antecedentes del promotor chino Wang Jing tan nebulosos y el daño ambiental potencial tan extenso,  que muchos cuestionan “si alguna vez se construiría ese canal.”

El reconocido ecologista Thomas Lovejoy, comentó que “la forma como ha sido manejado -el proyecto por el gobierno nicaragüense- …es tan opaca como todos los sedimentos que se producirían en el Lago.”  Cuestionada la autoridad del “Canal” a este respecto, su presidente Manuel Coronel Kautz, respondió que “todo se debe a estipulaciones acordadas entre el gobierno…y Wang Jing.”.

Asunto este muy enredado, cuyo desenlace final, repasaremos en la siguiente columna.

TEXTO PARA COLUMNISTA

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com