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Ama de casa: trabajo mal reconocido

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Tema interesante que señala el titular y resumía un artículo reciente (Ideas Claras julio 2017): porque parece haber una opinión generalizada de que una mujer se auto-realiza solamente si tiene una importante posición en una empresa, si ha terminado su cuarto doctorado y si maneja un BMW que ella misma se pagó. Quienes comparten esa visión de realización femenina con frecuencia ven el trabajo del hogar, el trabajo de ser madre y esposa como una forma de esclavitud. Esta visión no es exacta. Por supuesto que es totalmente válido tener aspiraciones económicas y profesionales, pero ello no denigra en lo absoluto la importante tarea de Ejecutiva del Hogar.

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En esta línea es muy interesante un trabajo que realizó en Estados Unidos la compañía Salary, que hizo un estudio sobre el valor del trabajo de una mujer dedicada a atender a sus hijos y su hogar. El estudio viene a concluir que si a las madres que trabajan en casa en EEUU se les pagase por su tiempo de trabajo, ganarían unos US$134 mil al año.

No se había sabido hasta entonces, hasta qué punto el trabajo de estas mujeres está mal compensado. Salary, firma de Massachusetts especializada en analizar las pagas de los trabajadores, considera que realizan nada menos que 10 trabajos al mismo tiempo: de ama de casa, cocinera, maestra, operadora de lavadoras, conductora, portera, encargada de mantenimiento, operadora informática, presidenta ejecutiva y psicóloga. La madre típica dedica unas 92 horas a la semana a todos estos trabajos, es decir, 40 horas retribuidas regularmente, más 52 horas extra.

A veces el ser mamá y ama de casa no es valorado socialmente. En esta línea fue enriquecedora la historia de Emily, que cuenta que estaba renovando un documento personal Cuando le preguntaron  ¿Cuál es su ocupación?  ella respondió: “Soy una Investigadora Asociada en el Campo del Desarrollo Infantil, y Relaciones Humanas.” La funcionaria que preguntaba se detuvo; la pluma quedó congelada en el aire; y me miró –cuenta Emily- como si no hubiese escuchado bien. Repetí el título lentamente, haciendo énfasis en las palabras más importantes. Luego, observé asombrada como mi pomposo título era escrito en el cuestionario oficial.

Aparte de bromas como la anterior –pero con contenido real-, estamos en una sociedad que a veces no valora la maternidad y el trabajo en la familia e incluso se promueve el aborto… Sin embargo, la actividad que desempeña la mujer en el hogar, y como elemento aglutinador de la familia, la convierte en uno de los pilares básicos de nuestra sociedad. Ella asume la mayor parte de responsabilidad de los hijos, como mínimo, en sus primeros años de vida; a veces sin apoyo procedente de la administración pública y con unas políticas empresariales que dejan mucho que desear en cuanto a la protección de la maternidad.

Pero la verdad es que la madre, a través de la educación familiar, es la transmisora de los conocimientos básicos para que el niño integre el sentido de la vida. La personalidad del niño queda fijada en esos primeros años de vida, y cómo se insertará e influirá en la sociedad. Hay que reconocerla y apoyarla.

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