El Siglo

Mega partida de Ajedrez

Está mañana supe de uno de mis contactos en el Senado del Congreso de los Estados Unidos que el Presidente está en todo el derecho de enviar una carta al  Secretario de la Organización de Naciones Unidas, Antonio Guterres, firmada por el y la Canciller, exponiendo las razones por las cuales desea que el Secretario General cambie al Comisionado de la Cicig. El Secretario General, ante esa formalidad, por norma tendría que aceptar la petición del mandatario de Guatemala, al igual que lo tendrían que aceptar la comunidad de donantes que financia Cicig. No les gustaría la idea, pero tendrían que respetarla.

Como una de las líderes de la “sociedad civil” es amiga personal del mismo personaje de quién soy amiga personal, obviamente sabe lo que les comparto a continuación y por eso jugando al “antes que digan digo” le meten antejuicio el miércoles 30 de agosto al Señor Presidente, al Vicepresidente, a los Ministros y viceministros para prevenir que firmen o avalen la nueva solicitud. Quieren obviamente, y en serio es demasiado evidente, amedrentar al Gabinete para que no respalden la solicitud y dejen solo al Presidente Jimmy Morales.

Si a la Constitución y a las interpretaciones vamos, eso podría ser considerado sedición.

Importante comprender un elemento: la Cici inició en Guatemala como Cicig, han querido imponerla en Honduras, como quieren replicarla en muchos otros países. Si la ONU acepta sin ton ni son el persona min grata del Presidente Morales está dando pie a que cualquier otro gobierno haga lo mismo mas adelante si llegan a tener su Cici y no les gusta su respectivo Comisionado. Es cuestión de sentar base legal consuetudinaria. Eso tiene sentido, y es ver el tema del combate a la corrupción y a la impunidad a nivel macro.

Total que aunque en nuestro país antejuicien a la humanidad entera, si el Secretario General de la ONU acepta, Iván se va para Barranquilla o para donde le plazca. Candidatos que lo suplanten, tienen.

Eso sí, la Corte de Constitucionalidad debe estar consciente que más que nunca, para una buena parte de la población se han convertido en un ente obstructor de justicia, por ver las leyes cuál elástico o como barro que moldean a su sabor y antojo. Que tristeza que manoseen la Ley politizándolas de esa manera, cuando podrían ser justos y hacer su trabajo sin mezclarlo con sus pasiones ideológicas. Y si no es así, que lo demuestren de una buena vez. Este tablero de ajedrez ya no da para más.

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