El Siglo

“Justicia selectiva”

Los acontecimientos ocurridos esta semana en Guatemala nos son más que una fracción de esa lucha por poder que comenzó con la perversión de la Justicia por parte de los políticos y grupos de presión. La politización de la justicia ha corrompido la propia “Justicia” del país y las consecuencias las estamos sufriendo gravemente.  El crecimiento económico del primer semestre en Guatemala, de acuerdo a “CABI Inteligencia” cerró por debajo de los esperado, 2.67% en términos reales.  Si tomamos en cuenta el crecimiento poblacional veremos que el crecimiento per cápita no ha crecido, más bien hasta ha decrecido.

¿Por qué considero que estamos ante una crisis de inmensa proporción?  Porque “Justicia Selectiva” no es Justicia.  Para que un país pueda desarrollarse y progresar mejorando el nivel de vida de todos sus habitantes, creando más oportunidades para todos, en especial para los más pobres, se necesita la construcción de un verdadero Estado De Derecho.  Pienso que tanto la CSJ (Corte Suprema de Justicia) como la CC (Corte de Constitucionalidad) están politizadas.  Y no es para menos pues el sistema de escoger a sus magistrados es totalmente político.\

La ley se pervierte cada vez que se utiliza para alcanzar fines propios en contra los derechos de los demás, cuando se manipula a modo de extorsionar a otros o cuando se usa para expoliar a los ciudadanos.  Ocurre desde muchos ángulos y quienes se aprovechan son los llamados grupos de presión que pueden ser tan diversos como un grupo de mercantilistas pidiendo privilegios para su sector, como los sindicatos pidiendo leyes que no pueden modificarse por ningún motivo porque son parte de sus “derechos adquiridos” a pesar que pasen por encima de otros derechos, por los partidos políticos que colocan a su gente en puestos claves de poder como si estuvieran jugando una partida de ajedrez.

Me parece que este pobre crecimiento se debe a que la “justicia Selectiva” o perversión de la misma la estamos experimentando en nuestra Guatemala.  Cada vez que el superintendente de la SAT presiona de tal manera a algunos sectores empresariales, lo legal podría pasar a ser pura extorsión.  Cuando los jueces y magistrados emiten fallos inauditos e inmorales como los de la suspensión de una enorme hidroeléctrica o la misma Mina San Rafael, sin importar argumentos legítimos y revisar que se ha cumplido con todos los requisitos sólo porque atrás hay algún interés ideológico y político estamos pervirtiendo la Justicia.

Lo vemos también cuando el Ministerio Público en conjunto con la CICIG presentan casos de corrupción contra ciertos grupos pero que omiten perseguir a otros.  Cuando hay inocentes en la cárcel esperando un juicio que nunca llega.  Cuando se procesa al hijo y hermano del presidente, por una situación que no ameritaba tanta fuerza policial ni tanto “show mediático” se termina poniendo en “jaque” al presidente mientras de grandes corrupciones que se dejan de perseguir.  O cuando no se dice nada contra CODECA que se sabe por los medios que son ladrones de energía eléctrica y a saber que otras cosas más.  O cuando entraron a la Finca Bremen con lujo de fuerza, pero no se hace nada de nada.  O cuando las fincas productivas del Polochic están invadidas y tampoco se termina de hacer algo inmediato y efectivo.  Y muchos casos más.

Esta “justicia Selectiva” está pasando factura al país.  Si Iván se queda o no es lo de menos.  Si las instituciones de justicia siguen politizadas entonces Guatemala seguirá retrocediendo, empobreciéndose y terminaremos sin ese Estado de Derecho que es fundamental para que un país pueda civilizarse y desarrollarse.

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