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Las virtudes de la disciplina fiscal desde la óptica de la Economía Social de Mercado, parte 2

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En mi último artículo escribí sobre cómo la región de Latinoamérica y el Caribe mejoró su capacidad de respuesta ante las crisis económicas gracias a que por lo general se siguieron en la región los consejos de disciplina fiscal que recetaba el famoso Consenso de Washington.  En este contexto, se resalta la observación del experto Marcelo Resico que el Consenso de Washington es parte del consenso económico que sirve de base para una Economía Social de Mercado.[1]

Esto se constata viendo el desempeño de los países desarrollados en los años recientes.  En el intervalo de tiempo 1992-2000, los países de la Eurozona crecieron a un ritmo de 2.22% promedio anual, mientras los países de Latinoamérica y el Caribe crecieron al 3.18% en el mismo intervalo de tiempo.  Esto es algo que se podría esperar dado que países en desarrollo deberían de crecer a tasas más altas que países ya desarrollados.  Asimismo, durante la contracción económica de 2001-2002, el crecimiento en la Eurozona bajó al 1.55% promedio anual, versus el 0.52% para Latinoamérica y el Caribe.[2]  Para explicar la mayor volatilidad en la tasa de crecimiento económico latinoamericano es importante tomar en consideración que  Latinoamérica exporta bienes con precios mucho más volátiles que los países de la Eurozona.  Por esa razón, la Eurozona como región desaceleró su crecimiento un -30.18% en 2001-2002, comparado con el período 1992-2000, mientras Latinoamérica y el Caribe como región desaceleró un 83.62% en el mismo período.  Esto también fue esperado, dada la naturaleza de las economías desarrolladas versus las economías en desarrollo que dependen mucho más de las exportaciones de bienes commodities con precios volátiles.

Sin embargo, en los años de recuperación después de la contracción de 2001 (2003-2007), la Eurozona creció al 2.18% promedio anual, en comparación con el 4.88% que se reportó para Latinoamérica y el Caribe.  Cuando pegó la crisis económica de 2008-2009, la economía de la Eurozona se contrajo en un -2.05% promedio anual, versus una desaceleración en Latinoamérica y el Caribe, que reflejo un crecimiento anual de 1.10% para esos dos años.  En otras palabras, mientras la Eurozona vió su crecimiento desacelerar un -194% promedio anual, para Latinoamérica la desaceleración en 2008-2009 fue del -77.46%.  Vale mencionar que el crecimiento de 2010-2017 ha sido de 1.14% promedio anual para la Eurozona, en comparación con el 2.26% visto para el mismo período para Latinoamérica y el Caribe.

Claramente, con respecto a la tasa de crecimiento, la región de Latinoamérica y el Caribe mejoró su capacidad de respuesta ante las crisis económicas, y esto se debe en gran parte a las reformas estructurales que se aplicaron gracias a las recomendaciones del Consenso de Washington, de disciplina fiscal, certeza jurídica, liberalización del comercio y la inversión extranjera directa, reformas regulatorias que eliminaban muchas de las distorsiones en los mercados locales, así como la privatización de monopolios estatales altamente ineficientes, y la  priorización de la inversión pública en educación, salud primaria e infraestructura, en vez.

Lo preocupante es que los países latinoamericanos parecieran no apreciar las lecciones aprendidas.  Desde que pegó la crisis económica mundial de 2008-2009, que lograron resistir relativamente bien, mejor que varios países desarrollados europeos, muchos países latinoamericanos están regresando a las viejas tendencias de déficits fiscales recurrentes, de endeudamiento creciente.  A casi nueva años de la crisis económica, la mayoría de países no han regresado a los niveles de endeudamiento público como porcentaje del PIB que tenían previo a la crisis.  Si los países de la región no toman la oportunidad de implementar la disciplina fiscal, o sea balance fiscal sin dependencia en el endeudamiento público como regla general, habrán desperdiciado la oportunidad histórica de institucionalizar el cambio positivo en el marco de políticas fiscales ordoliberales.  Para la próxima crisis económica, no tendremos la capacidad de respuesta necesaria para resistir y recuperar como se hizo en 2009-2010.

Lea también:

Las virtudes de la disciplina fiscal desde la óptica de la Economía Social de Mercado, parte 1

[1] Resico, M. F. (2008, junio). La economía social de mercado : orígenes, relación con la DSI y sus implicancias actuales [en línea]. Presentado en Seminario La Economía Social de Mercado, Universidad Católica Argentina, Facultad de Ciencias Económicas, Instituto de Cultura y Extensión Universitaria, Buenos Aires, Argentina. Disponible en: http://bibliotecadigital.uca.edu.ar/repositorio/ponencias/economia-origenes-relacion-implicancias.pdf  Consultado el 8 de agosto, 2017.
[2] Las cifras presentadas en este artículo son cálculos propios tomados usando datos del Fondo Monetario Internacional.  Base de datos disponible en línea: http://www.imf.org/external/pubs/ft/weo/2017/01/weodata/index.aspx.  Consultado el 8 de agosto, 2017.
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