Home > Editoriales > En la búsqueda de la paz y concordia

En la búsqueda de la paz y concordia

editorial

En cualquier lugar del mundo en donde coexisten formas de vida y pensamiento diferentes, siempre hay un momento en el que se debe hacer un alto, para reflexionar si lo que se está haciendo es bueno o es malo, o ver de qué lado estamos si nuestra conciencia nos dice que debemos defender o representar al pueblo que ha elegido.

Se conoce como Tregua de Navidad a un breve alto el fuego no oficial que ocurrió entre las tropas del imperio alemán y las tropas británicas estacionadas en el frente occidental de la Primera Guerra Mundial durante la Navidad de 1914. La tregua comenzó en la víspera de la Navidad, el 24 de diciembre de 1914 cuando las tropas alemanas comenzaron a decorar sus trincheras, luego continuaron con su celebración cantando villancicos, específicamente Stille Nacht (Noche de paz). Las tropas británicas en las trincheras al otro lado respondieron entonces con los mismos villancicos en inglés.

Ambos lados continuaron el intercambio gritando saludos de Navidad los unos a los otros. Pronto ya había llamadas a visitas en la tierra de nadie, donde pequeños regalos fueron intercambiados: whisky, cigarrillos, entre otros.

La artillería en esa región permaneció silenciosa y a un lado esa noche. La tregua también permitió que los caídos recientes fueran recuperados desde detrás de las líneas y enterrados. Se condujeron ceremonias de entierro con soldados de ambos lados del conflicto llorando las pérdidas juntas y ofreciéndose su mutuo respeto.

Aunque en Guatemala, no existe actualmente una guerra declarada, sí hay conflictos sociales que están siendo alimentados por intereses espurios que lo único que buscan, es alimentar el odio y fomentar una lucha de clases sociales que siempre ha sido el caballito de batalla de los implicados como titiriteros de este pueblo.

Mientras más alimentemos el odio y las diferencias, menos podremos ser capaces de encontrar puntos en común para el establecimiento de un estado de derecho que nos permita la coexistencia pacífica o, en buen chapín, “llevar la fiesta en paz”, solamente los propios guatemaltecos seremos y debemos ser capaces de reconocer nuestras diferencias y encontrar el camino que nos conduzca hacia la búsqueda del bien común. No necesitamos de la intervención extranjera que siempre nos ha manipulado y llevado por el camino de la generación de más conflictos.

Es tiempo de que los habitantes de esta bella nación, decidamos por nosotros mismos hacia donde queremos encaminar nuestras decisiones y, no dejarnos ser manipulados por agendas externas, sin olvidar que somos parte de una aldea global que nos absorbe, pero no por ello debemos permitir que nos manipule.

Por una Nación Libre, Justa y Solidaria.

Leave a Reply

Diez + dos =

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com