El Siglo

Guatemala y la cuarta revolución tecnológica

Según análisis e informaciones de fuentes y medios de información hechos por estudios realizados recientemente y de otros en proceso, a nivel global y regional, en las próximas décadas, el impacto de las innovaciones tecnológicas de esta cuarta revolución 4.0, tendrán un impacto definitivo en la educación, en los hogares y en organización económica: en la industria, la producción alimentaria rural y urbana, y en el sector de servicios se convertirán en parte de nuestra vida cotidiana. Según las proyecciones hechas América Latina crecerá en promedio anual, a un ritmo del 15% del Producto Interno Bruto de cada país. ¿Qué hacer para poder ser parte de este proceso?. Pues de lo contrario veremos pasar de lejos todos los avances que esto puede significar para esta región. Y nos quedaremos de nuevo al margen de algunos beneficios que estos procesos económicos harán posible.

Tomando en cuenta los avances educativos teóricos a nivel internacional, en primer lugar: además de asegurar y de ampliar el presupuesto nacional para educación en cuanto al % anual cercano al 6% establecido, fortalecer la cobertura educativa anual desde la enseñanza primaria en lo que respecta a saber leer, entender e interpretar. Esto requiere de incorporar maestros o docentes con buenas bases y competencias para formar en esta materia. Y sería la base de este proceso educativo. Incorporando la enseñanza en las diferentes lenguas, pues Guatemala cuenta con un número importante de maestros e intelectuales de estas culturas. Sería emular la experiencia española cuando puso a intelectuales y maestros a alfabetizar a España. Con ello recuperaron su retraso, y dieron  inicio a una sociedad y a un país desarrollado.

En segundo lugar, planificar una buena formación en matemáticas y en tecnología: uso y aplicación de paquetes tecnológicos, uso de la computadora en la enseñanza, uso de teléfonos móviles inteligentes y redes tecnológicas. Establecer un número pequeño de colegios científicos públicos y privados de buena calidad para que garantice la formación posterior en ciencias y matemáticas.

Obligar a las universidades a formar parte de este proyecto que se ha vuelto urgente para combatir el aislamiento, la pobreza y la escasez de este país. En cuanto a hacer evidente la dimensión del problema, hacer conciencia sobre ello, establecer una periodización con objetivos, metas y resultados, con el apoyo, dirección y supervisión de los mejores profesores, autores, científicos e intelectuales en esta tarea.

Pero lo más importante es contar con el apoyo político del gobierno para echar andar este proceso. Hacer realidad de una vez por todas a la educación como el pivote del proyecto de desarrollo nacional que este país está esperando hace más de un siglo. Esto hoy es una obligación para este país y sus dirigentes, pues si no se hace Guatemala cada vez retrocederá en el tiempo con respecto a la región centroamericana, ya no serán décadas perdidas, sino siglos perdidos, pero la gran perdedora será su población, y seremos todos si no nos ponemos de acuerdo y demostrar nuestra capacidad para llevar a cabo un proyecto de grandes dimensiones como éste.

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