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Antes de integrar a las energías renovables

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Angela Merkel, la actual Primer Ministro de Alemania y su gabinete, tomaron la decisión,  hace pocos años, de eliminar de su sistema generador de electricidad, varias plantas a base de energía nuclear, ello en parte como respuesta a las alarmas encendidas, en todos los países usuarios de energía nuclear para generar el fluido eléctrico, por el accidente en las plantas nucleares localizadas en Fujima, Japón, por efectos del severo maremoto o Tsunami que arrasara las costas de ese país. Pero por otro lado, los alemanes asociaron también estas medidas, a la apremiante inquietud en modificar el patrón de generación energético, pasando al uso intensivo de las energías llamadas renovables o limpias, principalmente a base del viento, aprovechando el potente flujo eólico sobre las costas del Mar del Norte. Y así  cumplir con la política energética que busca sustituir en aquel país, a los derivados del petróleo y el carbón mineral. Va en ello por supuesto, el aportar esfuerzos a las iniciativas de los acuerdos de Paris suscritos por los más de 190 países que se dieron cita en esa ciudad, a finales del 2015.

Pero resulta que en esto de las decisiones relacionadas con cambios en las modalidades de uso actual para generar la electricidad, es necesario tomar en consideración muchos factores que pueden incidir en que las acciones y sus efectos resultantes, no precisamente sean los deseados. Y así, la señora Merkel y sus colaboradores,  sufrieron un revés significativo, pues ahora eliminadas del sistema energético alemán, varias de las plantas nucleares, aun se depende de plantas que operan a base de carbón mineral…

Esto se explica, en virtud de que todo sistema nacional del suministro de la energía eléctrica debe, ante todo, entregar la energía a los usuarios, en forma regular, eficiente y confiable. Sobre todo, en la medida de lo posible, evitar las irregularidades en el flujo del suministro, las cuales dan lugar a los llamados “apagones”. Entonces, al integrarse al sistema del servicio eléctrico nacional, las energías renovables como la del viento, debe de haberse planificado antes los cambios, tomando en cuenta la necesidad de asegurar la flexibilidad dentro de dicho sistema, para poder manejar la variabilidad en los aportes de potencia de las renovables. Es decir, la generación a base del viento adolece de una variabilidad que puede darse a lo largo del periodo diario, a veces de manera difícil de predecir con la necesaria exactitud, La fuerza del viento sufre variaciones en más o menos de forma periódica. De ahí que entre más intensa sea la participación de las renovables (viento), en mayor grado se requerirá contar con otras bases generadoras de soporte para mantener el necesario balance o equilibrio en el suministro de la energía.

Y esto es algo a tomar muy en serio, en la planificación de nuevos esquemas que buscan hoy las autoridades del Instituto Nacional de Electrificación (INDE), debiendo considerar la necesidad de evaluar detenidamente la situación actual y los requerimientos primeros, para fortalecer el sistema eléctrico nacional. (continuaremos).

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