Home > Columnas > ¿Reducir la desigualdad o la pobreza?

¿Reducir la desigualdad o la pobreza?

NUEVO

Es común escuchar a algunos economistas y muchos políticos hablar de la desigualdad. La prioridad es reducir la desigualdad. No es políticamente correcto hablar de simple crecimiento económico si no es con equidad refiriéndose a ingresos de las personas. Pero hablar de desigualdad implica que tenemos que hacerla en referencia a algo. Ese algo puede ser la riqueza de las personas, sus ingresos o bien su consumo.

.

Medir la desigualdad entonces resulta imposible ya que, como indica el profesor Carlos Sabino, habría que medir la pobreza material (ausencia de riqueza) pero metodológicamente es imposible ya que es un término relativo. Podemos sentirnos pobres en relación a tres momentos: el pasado, el presente (en relación a otros) y el futuro (a nuestras expectativas). Si lo que queremos medir es la pobreza en base a ingresos entonces solemos usar los Ingresos Promedios.

Definimos arbitrariamente una línea que denominamos de pobreza y de ahí en adelante aplicamos la ingeniería social para la redistribución de los ingresos de los más ricos hacia los supuestamente más pobres. Esto es difícil si vemos que para cada país la línea de pobreza es diferente relativa a cada persona. Una de las medidas que se utilizan para trazar una línea de pobreza, usada por el Banco Mundial, es la del número o porcentaje de personas viviendo con menos de US.$.1.25 por día en términos de ppa (paridad del poder adquisitivo). La ppa permite comparar entre países y distinto tiempo lo que puede comprar ese $1.25. Según este índice, en 1990, el porcentaje de personas en el mundo viviendo debajo de US.$.1.25 al día era del 43.1% y en el 2010 era el 20.6%. Hoy en día la cifra está alrededor del 10%.

La caída de la extrema pobreza ha si do impresionante gracias precisamente a la globalización ocurrida a partir de la década de los años noventa a la fecha. Sin embargo, US.$.1.25 es muy bajo. Y todavía, ese 10% significa que hay aproximadamente 750 millones de personas viviendo debajo de esta línea. Este dato nos da ciertas conclusiones válidas. Lo que urge es reducir la pobreza a todo nivel y quienes proponen eliminar la desigualdad como prioridad no están dando ninguna solución al problema puesto que la pobreza de resuelve únicamente con más creación de riqueza independientemente de si unos se hacen más ricos que otros o si algunos llegan a ser millonarios.

En Guatemala no se reducirá la pobreza mientras sigamos careciendo de Certeza Jurídica que implique la protección de la vida, la libertad y la propiedad. Para incrementar la riqueza se necesita inversiones de capital. Pero si de entrada les ponemos trabas con tanta regulación, permisos, y si a esto le sumamos que cuando ya se ha aprobado todo aparece la Corte de Constitucionalidad con resoluciones ridículas como la de suspender temporalmente estas mega inversiones tal como fue el caso de Oxec o el de alguna minera por un análisis politizado entonces la pobreza seguirá en el país haciéndose permanente.

La evidencia está en todos lados. Hagamos lo que hicieron los países que hoy son desarrollados cuando eran pobres y estaban desarrollándose y no lo que están haciendo hoy. Estos países permitieron que las personas actuaran la libertad limitándose únicamente por el respeto al derecho de los demás para producir, intercambiar y consumir sin coerción ni privilegios. El resultado fue un crecimiento económico sin precedentes donde unos se hicieron millonarios pero la mayoría, especialmente los más pobres mejoraron rápidamente su nivel de vida.

.
.

Leave a Reply