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Internet y futuro del libro

Recientemente arrancó en Europa el proyecto E-Read que lo integran más de 150 científicos de treinta países, que investigan el futuro de la lectura en la era de la digitalización, para lo que examinan tanto la dimensión individual como la social de los nuevos usos. Estudian todos los aspectos relacionados con la lectura, desde los intelectuales hasta los emocionales

Un punto que se tocaba, lo introducían con una escena que todos conocemos: que al poner la tablet sobre la mesa familiar no sólo podemos sufrir una adición, sino también una sustitución. La mesa familiar, es por excelencia lugar del reencuentro, de la hospitalidad… mientras que la tablet nos puede aislar: A pesar de su valor en sí, puede ser algo que sustituya la fuerza atractiva de la mesa familiar.

Concretando en el tema de la lectura, recientemente la prensa española (El País) que señalaba que nunca ha sido más fácil tener buenos textos a disposición de los lectores, pero que  el proceso de la lectura, de la comprensión profunda de lo que se lee, está sufriendo cambios de importancia. Y algunos no son para bien.

Porque actualmente hay personas que, en sus dispositivos móviles, leen rápida pero superficialmente, sin ahondar en el contenido; también por estar atentas constantemente a la entrada de un whatsapp, un correo electrónico, etc…

Esto es algo que preocupa a científicos, que trabajan la hipótesis de que esta manera de leer está incidiendo en una modificación incluso de los procesos cerebrales. Así lo estima Maryanne Wolf, neurocientífica de la Universidad de Tufts, EE.UU., quien dice temer que “la lectura digital esté cortocircuitando nuestro cerebro hasta el punto de dificultar la lectura profunda, crítica y analítica… Nuestra mente es plástica y flexible –señala–, y es un reflejo de nuestros actos. Las investigaciones nos dicen que ha disminuido mucho nuestra capacidad de concentración. Los jóvenes cambian su atención unas 20 veces a la hora, de un aparato a otro. Cuando se sientan a leer, tienden a reproducir esa lectura interrumpida y en zigzag. Tenemos que ser conscientes de que podemos estar en medio de un cambio muy profundo.

También debe señalarse que nunca se ha leído tanto en el mundo ni ha habido tanta información disponible, lo que  si se maneja bien puede ser algo extraordinariamente positivo. Y debe aclararse que la lectura rápida (lo que denominan “picoteos”) no está reñida con la lectura en profundidad, y que ambas puede –deberían– ser complementarias. Y la escuela es donde debe adiestrarse al estudiante en esa complementariedad; y el sistema educativo debe centrarse en esta capacitación que debería ser un objetivo prioritario; pero no está ocurriendo.

Sin duda hay un peligro de dispersión en internet. Y  dada la realidad actual no nos extrañe que entre nosotros proliferen adolescentes impulsivos, poco dados a la reflexión, a la responsabilidad. Y al hablar de adolescentes no es referirse  sólo a los jóvenes, porque como alguien señalaba, actualmente, millones de adolescentes (jóvenes) están siendo educados por otros adolescentes (adultos irresponsables)… Alerta: afecta a todos…

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