Home > Editoriales > Los hijos abandonados de Guatemala

Los hijos abandonados de Guatemala

editorial

Diariamente la sociedad guatemalteca sufre los efectos de una niñez abandonada y dolorosamente desatendida. Contrario a la amorosa atención que brinda la madre dedicada a su hijo, el Estado guatemalteco, permanece ominosamente ajeno a las necesidades de sus ciudadanos. Las vergonzosas cifras de desnutrición crónica infantil, el alto índice de violencia imperante en el país, el aumento de la vinculación a actividades criminales por parte de la juventud y la cultura de la impunidad, encuentran, al menos en parte, sus orígenes en la deficiente gestión del Estado como generador de mecanismos de protección a la niñez y adolescencia.

.

Sin embargo, sería erróneo señalar a la administración del Estado como única responsable de la tragedia cotidiana que enmarca la vida de la sociedad guatemalteca. Ciertamente, la población tiene un grado de corresponsabilidad pues, producto de la migración y otras múltiples circunstancias, ha ido restando importancia paulatinamente a la inculcación de valores a los más jóvenes a efecto de que al transformarse en adultos, estos sean integrantes respetables de la sociedad. Es preciso profundizar en la necesidad de no permitir que nuestra niñez y juventud crezca ausente de principios y valores, determinantes en la construcción de un Estado de derecho donde gobernantes y gobernados, respeten, como mínimo, la normativa contenida en el ordenamiento jurídico vigente. Pero más allá del simple respeto a las normas, es preciso que cada guatemalteco comprenda la necesidad de velar por sus hijos de manera responsable, más allá de la simple provisión material para la satisfacción de sus necesidades.

Es también necesario los padres de familia dediquen suficiente tiempo a la educación de sus hijos en el hogar y dimensionen proporcionalmente su responsabilidad en la formación de valores humanos y principios éticos, a efecto de prevenir consecuencias negativas en el horizonte de sus descendientes, pero que además les permitan continuar en el sendero que conduce hacia la autorrealización y la prosperidad, fruto de la riqueza bien habida como resultado del trabajo honesto y tesonero.

En definitiva, es preciso encontrar soluciones integrales al problema, vigente desde hace tiempo en el imaginario guatemalteco: para alcanzar tal objetivo, resulta de vital importancia enfrentar la problemática del abandono infantil y sus consecuencias desde la perspectiva administrativa del Estado, enfrentando los retos de proveer a la niñez y adolescencia de las herramientas destinadas a forjar su desarrollo en un ambiente digno, sin soslayar la necesidad de construir desde cada hogar una nueva ciudadanía formada por personas respetuosas de sus conciudadanos y de las leyes vigentes en el país.

.
.

Leave a Reply