El Siglo

Solicitud sin respuesta

Ayer por la mañana, surgió la solicitud planteada por el bien recordado exportero Julio Rodolfo Nixon García, en la página social Facebook colgó lo siguiente: “Esto va para la Federación de Futbol, CDAG y Comité Olímpico. Es tiempo que nos den una pensión vitalicia por haberle dado a Guatemala el honor de haber ganado el Tercer Norceca y hecho un gran papel en los Juegos Olímpicos de México 68 obteniendo un honroso quinto lugar. Quienes estén de acuerdo que nos den un like y su comentario para apoyarnos, a ver si así nos ayudan, ya muertos para que chingados”, escribió el rubio exportero.

Posteriormente, el integrantes de la Comisión Normalizadora de la Fedefut, Stuardo Ralón, le respondió; “B días, Si respecto a lo del Norceca considero que la reforma de estatutos prioriza que los fondos que siempre son escasos puedan se enfocados a ligas menores y a la niñez que esperamos supere esos logros. Creo que la visión debería ser utilizar esos fondos en ligas menores”. Lamentable respuesta, y cabe preguntar, ¿Desde cuándo la Fedefut prioriza que los fondos que reciben de CDAG, FIFA y Concacaf sean utilizados en el desarrollo de ligas menores y la niñez?. Si en verdad así fuese, el futbol de Guatemala no estuviera en “trapos de cucaracha” en todos sus aspectos. “Cada quien lleva agua a su molino”.

Nixon García, defendió la portería de nueve equipos en la ahora llamada Liga Nacional, por 23 años, y los colores azul y blanco, por 12. Fue portero titular en la selección que ganó el Norceca en 1967 y la que obtuvo el quinto lugar en los Juegos Olímpicos de México 1968. Y estuvo cerca de jugar con el Huracán de Argentina. Lo de portero por hambre, el mismo arquero lo mencionó en una publicación de Mynor Mazariegos. Entre risas e ironías rememora que se convirtió en portero “por hambre”; al menos así bromea. “Lo digo como chiste, pero es real. Como delantero o volante tenía que correr más y en el barrio no teníamos la alimentación adecuada; entonces dispuse que sería portero por hambre. Me di cuenta de que me tenía que mover menos. Mis compañeros corrían y yo me podía comer un panito. De patojo, eh, porque luego vieron que tenía condiciones y ya me profesionalicé”, le declaró a Mazariegos.

A la solicitud del rubio exportero, debieran de unirse otros futbolistas de antaño, Óscar Enrique Sánchez Rivas, Byron Pérez, Félix McDonald y otros, en el caso de los primeros dos, creo aún vive de lo que gana en una venta de carne (carnicería) y el chivo Pérez ha sido observado en una aceitera. Es bueno recordar y para aclarar confusiones. En la época que jugaban los antes mencionados, los salarios oscilaban entre 50 quetzales, hasta 200 y varios de ellos debían presentarse a sus trabajos porqué sólo permiso les otorgaban.

En la actualidad, en nuestro balompié se goza de salarios desde los cinco mil quetzales, hasta 20 mil dólares. Entre los regulares obtienen salarios de 60 mil y únicamente por máximo de tres horas de trabajo al día.

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