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Guatemala no es Piñata

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Por: Juan Fernando Ortiz

Continúa el sigiloso avance de la izquierda en Guatemala, ilegalmente apoyada y financiada desde el exterior por medio de todo tipo de disfraces tales como donaciones para ciertas causas, ONGs que disque ayudan a esto y al otro, etcétera. Lo más grave es que permitamos que extranjeros se entrometan en política y hasta en leyes. ¿Qué nos pasaría si fuéramos a sus países replicando sus insolentes abusos y prepotente actitud?

Guatemala ha empezado a pagar económicamente el precio de este desviamiento e intrusiones políticas. El país ha registrado importantes fugas de capital interno, mucha inversión extranjera se ha retirado y cuantiosos negocios han dado pausa a sus planes de crecimientoo emprendimientos hasta que el país provea un clima de negocios estable. Padecemos una desaceleración económica notable que responde tanto al posicionamiento de estos socialistas como al mutis del actual gobierno.

Los funcionarios sin experiencia que han filtrado a posiciones clave como Salud y SAT han confirmado que resolver no es un asunto ideológico, es un tema de capacidad, experiencia y trabajo. Tenemosel sector Salud parqueado y politizado, cada vez peor y la SAT en las mismas. La SAT no logró la recaudación fiscal fantasiosamente proyectada pero sí logró disparar el crecimiento del sector informal que no pueden fiscalizar.
La bandera social y sus actores a todo nivel, han socavado las arcas nacionales, han debilitado a nuestro Ejército y ahora se dedican a continuar el saqueo del Estado con las cantaletas del resarcimiento que solo hace millonarios a sus dirigentes y activistas.Han vuelto esta corrupta práctica su medio de vida. Los países extranjeros que les utilizan como medios mercenarios de injerencia e influencia política, buscan su propio beneficio.

La derecha tradicional, corrupta hasta los huesos, está muy desacreditada. Se ha vendido a grandes capitales, empresas, familias, etcétera. Vendrán duras reacciones de estas élites acomodadas, pero les guste o no, toca limpiar la casa y con la corrupción no hay medias tintas.

Es hora de hacer una profunda depuración de la derecha y de la clase política en general. Urge la participación de personas decentes, honestas y capaces al frente de una ciudadanía vigilante que las audite y que la ley se aplique a todos por igual sin excepción alguna. No privilegios, no impunidad, no corrupción.

Certeza jurídica es el broche de oro, que nadie escape a la consecuencia de sus actos. Que nuestros policías y soldados puedan retomar el control del orden y la seguridad públicas con la tranquilidad que los delincuentes cumplirán sus condenas sin remedio, tretas legales ni fugas. Que los políticos y cualquier corrupto se pudran presos. Derechos humanos orientados a los humanos derechos no a los torcidos y delincuentes.

El país no es una piñata, no se trata de sacarle los dulces a palos, por el contrario, se trata de fortalecerlo, de procurar que todos los guatemaltecos tengamos oportunidades, participación cívica y cumplamos la ley por igual.

No le toca a la izquierda o a la derecha, nos toca a todos los Guatemaltecos ser. DECENTES participar y construir un país con valores, una sola ley que respetemos y hagamos respetar y erradicarla corrupción creando un país en donde los haraganes, los delincuentes y los corruptos (que los hay de todas ideologías) no tengan posibilidad de establecerse ni vivir a costillas del estado.

Toca construir la Guatemala en donde los honestos sean los buenos y serlo sea la aspiración de la juventud y de todos.

Le toca ganar a Guatemala. ¡Un solo país, una sola ciudadanía, una sola ley!

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