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Desarrollo económico ¿para todos?

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En esto del desarrollo económico, si en algo debe insistirse constantemente, es en el tema de la inversión. Inversión de capitales, sean provenientes del propio país o del extranjero, que de cualquier manera deben obedecer a motivaciones concretas, para situarlos en esquemas productivos de nuevos proyectos o ampliaciones de lo ya existente. Y claramente, la inversión entra en el juego de la competitividad internacional. Sobre todo en el caso del capital extranjero, las decisiones de su inversión obedecerán, en primer lugar, a los aspectos de la ecuación costo beneficio, mejor explicado si enfocados los esquemas productivos deseables, para una país como Guatemala, este con elevados índices de subempleo y desempleo, o sea, la necesidad de numerosos puestos de trabajo a través de procesos productivos que sean intensivos en el empleo de la mano de obra (maquilas, ensambladoras, empacadoras, procesadoras de   alimentos…).

Mucho se alude a la necesidad de nuevas inversiones en infraestructura, generación de electricidad, desarrollo inmobiliario, industria turística, importantes también para el desarrollo económico del país. Pero es la industria manufacturera, la llamada a contribuir de manera directa y efectiva, a la creación de nuevos empleos, en las magnitudes como se requieren para reducir en mayor grado, los índices de subempleo y desempleo. Acá la respuesta al apremiante y angustioso tema de lograr proporcionar ocupación productiva, a los miles de jóvenes entrados ya en la edad económicamente activa pero que buscan y no encuentran empleo, muchos que salen al extranjero en esa búsqueda. Hoy empeorada la situación por efecto de las deportaciones masivas desde los Estados Unidos.

Hablando de competitividad, el problema con la industria que es  mano de obra intensiva, está en que dentro del costo total de la operación, el renglón de la mano de obra puede significar hasta  un 40% del mismo. Acá entonces, el inversor debe de evaluar comparativamente, digamos Guatemala versus Nicaragua, México o incluso ahora mismo Haití, siendo que el salario mínimo de Guatemala resulta incluso más elevado que el de México, aparte de otros aspectos medulares como la inseguridad, falta de agilidad en las gestiones fiscales y de los registros de licencias, etc. Lo mismo nos retrotrae a una muy apropiada observación, en cuanto a que nos urge… propiciar un clima afable para la inversión y crecimiento económico vigoroso que se traduzca en empleo. Esto ya lo anotaba así, el economista y columnista Cesar García, en la edición de Prensa Libre de fecha de 11 de agosto de 2009.

Concluimos que Un país desarrollado es el que ha logrado un estado tal que cada persona puede gozar de ingresos adecuados a su capacidad y esfuerzo, suficientes para cubrir sus gastos alimentarios, vivienda, vestido, educación y diversión. …y todo dentro de un medio ambiente sano y agradable. (Para Eliminar la Pobreza en Guatemala, F. Roberto Gutiérrez Martínez, pagina 91, Ed. Piedra Santa, Mayo de 1999).

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