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¡Guatemala es nuestra!

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Por: Alejandro Palmieri Waelt

Hay frases que se le quedan grabadas a uno para eterna memoria.  En relación a un par de personajes guatemaltecos recuerdo un par: “Nadie es profeta en su tierra” y “Los mitos viven lejos”.  La primera es paráfrasis de palabras atribuidas a Jesús en Juan 4:44 y la segunda es atribuida al Nobel de literatura Miguel Ángel Asturias.  El primero fue crucificado en su tierra y el segundo vivió sus últimos años y murió en el extranjero porque entonces no era apreciado en Guatemala como lo es ahora.

Todos vivimos la controversia generada por la entrevista a Ricardo Arjona por Camilo Egaña de CNN en español; luego de una serie de impertinentes preguntas del periodista, Arjona, justificadamente molesto, se levantó y dejó plantado al entrevistador.  En Guatemala fue aplaudido por unos y criticado por muchos.  Los chapines -por lo menos en las redes sociales- denostaron a Arjona diciendo que qué se creía, que ya se le ha subido el éxito a la cabeza, etcétera.  Por supuesto que los detractores del artista en el extranjero también criticaron su actitud, pero lo triste es que acá, en su patria, es duramente criticado en esta ocasión como cuando participó en una campaña publicitaria con el fin de engrandecer el sentimiento patrio.  La lista de éxitos de Arjona es innumerable.  Conciertos a reventar en toda Latinoamérica, premios, distinciones, etcétera.  Uno puede no ser fan de Arjona, pero debe reconocer su valía y apreciar las glorias que ha conseguido el connacional.

Otro personaje guatemalteco es Edmond Mulet que, además de haber destacado en Guatemala en actividades profesionales, cívicas y políticas, fue embajador de Guatemala en Estados Unidos y ante la Unión Europea entre otros.  En 2006 inició su gestión en Naciones Unidas desempeñando posiciones ganadas por mérito propio; es el guatemalteco que más alto ha llegado en ese organismo.  Habiendo terminado su gestión y recién regresado a Guatemala, el Consejo de Seguridad de la ONU lo ha designado para que a partir del 1 de mayo sea el jefe de la misión que investigue el uso de armas químicas en Siria.  Su designación no es casualidad, pues es la única persona que ha sido aceptada por todas las potencias de ese ente.  En el exterior se le admira y respeta.  Ah, pero acá algunos hacen de menos sus méritos, le critican por tonterías sin fundamento y de oídas.  Acá el éxito notorio pareciera pecado y que algunos tienen tan poca autoestima que criticar y rebajar los méritos de otros los hace sentir bien.

La crítica es válida, pero no los ataques ad hominem que provienen de la envidia.  La autocrítica como sociedad nos debe llevar a la reflexión y a la enmienda.  Así que si le gustó este artículo vaya a comprar un disco de Arjona -todavía se compran discos, ¿verdad?-, escuche las conferencias de Mulet, entérese de su trayectoria, lea a Miguel Ángel Asturias.  Guatemala y sus valores son nuestros, ¡valorémoslos!

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