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NUEVO

El presidente Morales quiere dejar su impronta en la historia de la educación del país. Nadie sabe si serán de techo de lámina o de tabla yeso, si los salones serán cuadrados o redondos. La cuestión es que como se tiene ese préstamo para construcción de edificos escolares, don Jimmy Morales junto a su flamante gabinete tutifrutti han decidido que hay que construir esas escuelas, y se las ha ofrecido como guinda del pastel neo corrupto a los alcaldes de todos los municipios del país. Se pelearán como gatos por construirlas, imagina, y así de negocio en negocio el deforme FCN se perpetuará en el poder.

La propuesta en realidad no es novedosa, de una manera menos estrafalaria viene desde el gobierno de la Gana. Pero la cosa no era fácil y el préstamo y la idea paso a manos de la UNE, que en la administración de aquel ministro del que nadie quiere acordarse pero que dejó aletargarse el sistema durante casi dos años intentó darle vida al plan. El Patriota, con su visión manimalista y destructiva del sector público dejó ilusionarse a algunos alcaldes, pero tampoco fructificó la idea porque nunca le llegaron al precio que su cómplice con maneras de opositor le puso a la aprobación del préstamo. Lider no dejó gestionar los recursos, y esas instalaciones escolares no llegaron a concretarse. La posesión legítima del terreno es una condición indispensable, y es la que casi ninguna municipalidad puede cumplir en el corto plazo.

Ahora el cómico de los cómicos rescata la idea y se la vuelve a vender a los alcaldes. Según eĺ se construirían a la velocidad del rayo sesenta y dos centros escolares en lugares estrátegicos (los cuales aún no han sido siquiera considerados, lo que ya complica el proceso) y, fantasioso como él es, afirmó que “La municipalidad participa aportando el inmueble, el Ministerio de comunicaciones traza las carreteras (…) se generarían centros de salud cercanos y se plantea mantener transporte educativo para prepatoria y primaria, mientras que para secundaria y diversificado el traslado sería en bicicleta.” De la noche a la mañana despertamos en el País de las Maravillas, con caminos y transporte público para escolares y niños alegres en bicicleta.

Es cierto que más o menos así es la propuesta a partir de la cual el Banco Mundial comprometió el préstamo, pero la cosa no ha resultado tan fácil como los banqueros lo suponían. En primer lugar la defición de lo estratégico tendría que responder a una clara determinación de las necesidades, y estas son marcadamente diferentes cuando hablamos de escuelas de primaria y preprimaria a cuando se piensa en atender la enorme demanda de nivel básico y diversificado.  Es evidente que la estrategia aprobada para proveer al sistema de “espacios dignos y saludables para el aprendizaje” no sólo está mal sustentada si no que resulta inconsistente al partir de supuestos falsos e informaciones vagas.

Quejarse de los candados presupuestales resulta un dejo corruptor, pues lo que se requiere es contar con previsiones de mediano plazo y no con quejas como que “los mecanismos legales, técnicos y financieros no permiten las intervenciones rápidas y efectivas”. Si sabemos que edificios escolares declarados monumentos nacionales exigen mucho mayor cuidado para su remozamiento, debe establecerse un plan de largo plazo para lograrlo, pues esto en lugar de ser una dificultad debe verse, como dice su ideología neoliberal, como una oportunidad.

Lo que es cierto es que no se cuenta con un censo -confiable y seguro- de la infraestructura, pues el último se elaboró en 2004. En consecuencia, antes de hablar de escuelas tipo Jimmy Morales, lo que hay que levantar es un censo, técnica y profesionalmente diseñado y realizado para, a partir de el, definir prioridades y rutas de acción. Lo peor que nos puede pasar es que un candidato que dijo no tener plan de trabajo quiera improvisar demagógicamente en asuntos tan complejos y urgentes como el sistema escolar, solo para gastarse un préstamo haciéndolo chinche en la compra de alcaldes para futuras elecciones.

Pero mientras el Circo soledad de Jimmy Morales continua, otras dos niñas mueren asesinadas y, como las otras 41, pasarán a ser simples cifras en este país de la indolencia y el abandono.

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