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Lo que yo creo VS. lo que todos necesitamos

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Mucho se ha hablado durante las últimas semanas, del aborto legal, del movimiento #Pro-Vida, de la pena de muerte, de estar a favor o en contra de uno o del otro, y por supuesto de criticar y atacar a todo aquel que piense “diferente a mí” sin importar cuáles sean sus razones. Parece que por un momento olvidamos, o no estamos conscientes que lo que yo crea personalmente y aplique a mi vida poco o nada tiene que ver con lo que es mejor para la sociedad.

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Y es que sí, ¡vivimos en sociedad! Y aunque no seamos parte activa de la misma (aunque deberíamos) nos guste o no, esto no es un lugar donde cada quien va a hacer lo que le guste, vivir como le plazca, vivir de acuerdo con sus propias leyes y creencias y por eso todos tienen que adaptarse a lo que yo creo que es mejor. Cualquier tema que afecte a la sociedad en su conjunto, o a un grupo determinado de esta sociedad es un tema que les concierne a todos y cada uno debe velar por el bien común sobre los intereses (o creencias) personales.

Yo, personalmente no abortaría. No estoy de acuerdo con el aborto, no lo defiendo y no lo justifico. Yo creo en la sexualidad responsable y en la educación. Sin embargo como ciudadana consciente del mal que afecta a mi sociedad y a mis compatriotas sé que es necesaria su despenalización, por tantas niñas embarazadas, por tantas niñas muertas, por tantos abortos producidos por golpes de padres violentos e irresponsables, por falta de educación sexual, por tantos matrimonios forzados, etcétera. Y no, el aborto no es la solución, pero seguirá ocurriendo sea legal o no, porque las que no queremos abortar jamás lo haremos aunque sea legal, ni aunque sea gratis.

Pero las que han abortado, o las que necesitan abortar, lo han hecho lo hacen y lo seguirán haciendo aun así sea ilegal, riesgoso, clandestino, y extremadamente caro. Parece que olvidamos que legal no significa obligatorio. No es deber del Estado garantizar la satisfacción de cada uno de sus habitantes en las decisiones tomadas, pero sí es su deber garantizar la salud y la seguridad de sus habitantes y proteger la vida de sus ciudadanos y eso no está pasando, y no es que mágicamente vaya a ocurrir al legalizar el aborto, pero puede ayudar.

Y no, el Estado no estaría violando el derecho a la vida al legalizarlo. Pero tampoco se trata de legalizarlo y ya. Se deben tomar las medidas necesarias, analizar las circunstancias y el tiempo de gestación, en el cual sea permitido, y garantizar el acceso a este recurso a las personas que realmente lo necesiten. De nada sirve que las clínicas más caras de Guatemala lo practiquen legalmente, si las niñas sin recursos ni educación que están amenazadas de muerte si nace su hijo no pueden pagarlo, pero sí las jóvenes ricas e irresponsables que no quieren asumir las consecuencias de sus actos.

No comparto la idea de “mi cuerpo, mi decisión” para legalizar el aborto, porque creo que esa misma premisa aplica al momento de tener relaciones sexuales irresponsablemente. Pero sí defiendo la idea legalizar el aborto y garantizar su uso adecuado con el fin de proteger la salud y la vida de niñas indefensas de escasos recursos, víctimas de la misoginia, el machismo, la violencia, y la falta de educación que abundan en nuestro país.

Porque ¿Quiénes realmente necesitan que el aborto sea legal? Yo, no. Pero Guatemala sí. Por tantas niñas violadas, por tantos bebés abandonados o que mueren en los primeros 6 meses de vida, por tantas madres solteras que están en peligro de muerte y tienen otros 4-8 pequeños que mantener, por tantas mujeres que pierden a sus bebés a golpes, hasta quedar inválidas o infértiles, por falta de educación sexual, por falta de educación en general, por falta de responsabilidad, etcétera.

Así que pensemos un poco más colectivamente, informémonos de la realidad del país. Sí, Guatemala necesita otras medidas además de esta, pero todo es un proceso y mientras estamos en proceso de ser una sociedad más avanzada y mientras educamos a nuestros niños y niñas sexualmente, no ataquemos ni juzguemos al que piensa o actúa diferente, más bien tengamos un poco de empatía, tolerancia, y compartamos educación.

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