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En riesgo modelo de producción de energía eléctrica por resolución de CC

En riesgo modelo de producción
Por: Rodrigo Arias

Por medio de una resolución de fecha 17 de febrero de 2017, la Corte de Constitucionalidad, suspendió de manera temporal las licencias de concesión de bienes de dominio público sobre los ríos Oxec y Cahabón para el funcionamiento de los proyectos hidroeléctricos Oxec I y Oxec II, en el municipio de Santa María Cahabón del Departamento de Alta Verapaz, en tanto se tramita y se resuelve en definitiva la acción de amparo interpuesta por Bernardo Caal Xol, quien planteó la acción constitucional en contra del proyecto invocando que previo a la realización del mismo debió realizarse una consulta previa, libre e informada, al pueblo indígena, al cual pertenece.

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Cabe destacar, sin embargo, que la citada resolución tiene un voto razonado disidente emitido por la magistrada María de los Ángeles Araujo Bohr, en el cual luego de señalar la normativa jurídica aplicable al caso concreto, señala el criterio expresado por la Corte de Constitucionalidad al respecto y que textualmente indica: “ Al momento de asumirse decisiones finales sobre temas vinculados con minería, hidrocarburos y acceso a recursos naturales no renovables, aquella voluntad solamente podría tener carácter indicativo, en razón de lo que concierne a estos, el propio legislador constituyente, declaró de utilidad y necesidad pública, la explotación técnica y racional de aquellos de manera que lo que deba decidirse al respecto es competencia del Estado” Exp 2433-2480-2011

En la resolución emitida por parte del órgano constitucional, consta que las autoridades del Ministerio de Energía y Minas, presentaron un informe circunstanciado que detalla el cumplimiento de las siete fases que componen la consulta previa, libre e informada a los miembros de las comunidades adyacentes al proyecto hidroeléctrico suspendido temporalmente.

SE CUMPLIÓ CON FASES

De acuerdo con información vertida por el Ministro de Energía y Minas, Ingeniero Luis Chang, se cumplió con cada una de las fases de consulta a las comunidades, mismas que constan en el expediente respectivo, y de conformidad con un estudio técnico realizado por la cartera a su cargo, las hidroeléctricas forman parte importante de la matriz energética nacional con la que se suple la demanda de los consumidores: la energía eléctrica generada con hidroeléctricas durante el año 2016, constituyó el 36% del total de la generación nacional, aportando significativamente a mantener precios bajos para el consumidor final debido a su bajo costo.

Con el objetivo de evaluar el impacto de un escenario sin generación hidroeléctrica, se realizaron estimaciones y proyecciones de lo que podría ocurrir en caso de no contar con energía hidroeléctrica en el país, para lo cual se utilizó un software de cálculo estocástico, se simularon los precios de la generación del año 2017 al año 2019 y se eliminó por completo la generación hidráulica del Sistema Nacional Interconectado, para así contrastar los precios que se tendrían si la generación de plantas térmicas, sustituyera por completo la generación hidráulica.

El primer resultado que refleja la simulación efectuada, es que sin la generación hiroeléctrica en el Sistema Eléctrico Nacional el precio de la generación alcanzaría el valor de pico de $630 por Megavatio Hora, equivalente al Costo de la Energía No Suministrada. Comparativamente, este costo equivale a cerca de 12 veces el precio promedio de la energía eléctrica que se observa actualmente.

El segundo resultado que se aprecia, es que de no contar con las centrales de generación hidroeléctrica, se perdería la garantía de suministro que existe actualmente en el sistema y se enfrentaría un escenario con riesgo de déficit y racionamiento de energía eléctrica, tal como ocurrió durante la crisis energética de los años 80´s y 90´s .

Si bien, actualmente en el Parque Generador Guatemalteco, existe un excedente de potencia instalada, que podría dar lugar a pensar que a futuro no resulta necesaria la ejecución de nuevos proyectos hidroeléctricos, la realidad es completamente diferente.

En la actualidad la potencia instalada de generación hídrica, en funcionamiento es aproximadamente 1,310 MW, de los cuales, 1,290 MW representan potencia efectiva: es decir, la potencia que en realidad puede distribuir la central dados diversos factores que inciden en la producción, pudiendo limitarla diversos factores, como la lluvia, los caudales, las condiciones de las redes de transmisión, así como las condiciones de operación entre otros. El mismo estudio, señala que el riesgo de déficit energético para satisfacer la demanda de energía eléctrica, aumenta a medida de propiciar un escenario sin hidroeléctricas.

PREVÉN CONSECUENCIAS

La suspensión de proyectos en operación y en construcción representa graves consecuencias para el bienestar común, para el medioambiente, para las más de 300 comunidades que cuentan con programas de desarrollo, salud y educación en marcha con proyectos hidroeléctricos en el territorio nacional, así como para la industria, el comercio, la generación de empleo, la banca nacional e internacional y para la economía en general impactando en un marcado incremento de los índices de pobreza, inseguridad y migración.

El impacto de la suspensión de las autorizaciones de uso de bienes de dominio público de las hidroeléctricas, afectaría diversos escenarios, dentro de los que cabe destacar que el costo de operación del sistema eléctrico se incrementaría diariamente en 35%, lo que representa $127 millones de dólares, adicionales anualmente en electricidad. Por cada 100 Megawatts de hidroelectricidad que entraran en suspensión en 15 años se perdería: Un ahorro equivalente a Q1,899.8 millones de quetzales para las familias: Q5,064 millones de quetzales para la industria. Q835.6 millones para el Estado. 65 mil empleos y Q780 millones en concepto de impuestos.

Asimismo, se perdería una inversión anual de 50 millones de quetzales en concepto de apoyo a 300 comunidades, el país incumpliría con la regulación regional imposibilitando la exportación del fluido energético, provocando así incumplimiento de contratos por parte de los generadores guatemaltecos, ante el Mercado Eléctrico Regional (MER), los cuales serían objeto de sanciones económicas y pago de daños y perjuicios, sin dejar de mencionar los efectos ambientales que representaría la emisión de un total de 1.8 toneladas métricas de gases de efecto invernadero por la quema de carbón, búnker y diésel y el incumplimiento de los compromisos de reducción de emisiones suscritos ante organismos internacionales, por los acuerdos mundiales de la COP 21, los cuales fueron basados en la transformación de la generación eléctrica hacia energías renovables.

En el caso concreto de los proyectos hidroeléctricos suspendidos temporalmente Oxec I y II, varios de los efectos negativos los constituye la pérdida del empleo de 1,400 personas, y la inversión en salud comunitaria por un monto cercano a los Q2,500 millones de quetzales, con lo que alrededor de 30 mil habitantes dejarían de ser atendidos por los programas de salud, en las 11 comunidades del área de influencia, lo que representaría un retroceso en los índices de mortalidad materna, y el hecho de que las mujeres embarazadas tendrían que caminar hasta dos horas entre caminos inhóspitos para recibir atención médica prenatal ya que hasta hoy, el programa cuenta con el servicio de visita domiciliar a efecto de evitar la movilización innecesaria e incómoda de las pacientes.

Otros efectos negativos de la suspensión de los proyectos en mención serían la falta de atención a las emergencias maternas, ya que no se contaría con una ambulancia en el Centro de Salud destinada a atender las mismas, y los índices de desnutrición crónica y aguda infantil aumentarían mientras que la población en general carecería de suplementación vitamínica, generando esto un impacto negativo en la productividad y el aumento de la vulnerabilidad de la población a todo tipo de enfermedades. En el plano financiero, la suspensión representa un grave riesgo para los inversionistas pues, al ser los proyectos financiados en un 100% con capital guatemalteco, la Superintendencia de Bancos obligaría a estos a incrementar su reserva bancaria en un 20%, lo cual provocaría graves consecuencias para el país.

El Ingeniero Carlos Colom Bickford, presidente de Asociación de Generadores de Energía Renovable (AGER) respondió varias preguntas en relación con el desarrollo del potencial de generación hidroeléctrica en el país: al respecto, se refirió a que la tecnología de generación hidroeléctrica se utiliza desde hace más de 100 años y la misma que utilizan todos los países desarrollados del mundo: Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Noruega, Italia, Alemania, etcétera.

¿Por qué están hablando ahora de energía solar, eólica y otras? Porque ya desarrollaron todo el potencial hidroeléctrico, que pudieron desarrollar hace 60 -70 años, porque es una energía muy confiable, amigable con el ambiente, por supuesto si uno cumple con todos los parámetros de los estudios de impacto ambiental. Es una energía que también da mucha flexibilidad a los sistemas eléctricos. La energía hidroeléctrica en el mundo ya se ha utilizado en la mayoría de los países. Estamos hablando que es una tecnología comprobada. Es una tecnología que por más de 100 años se utiliza y para dar algunos ejemplos, Noruega, que es un país con 5 millones de habitantes tiene 30 mil megavatios hidroeléctricos instalados. ¿Como se compara con Guatemala? Guatemala tiene cerca de 15 millones de habitantes, y tiene 1,200 megavatios hidroeléctricos instalados.

No es casualidad que Noruega tenga uno de los Pib´s más altos per cápita del mundo y Guatemala uno de los más bajos. No es que obedezca a esta única razón , pero sí existe una correlación bien directa entre el consumo de energía, la forma cómo se genera la energía con el desarrollo de los países. Si es un país donde se genera mucho con diésel o con petróleo, pues probablemente las tarifas van a ser más altas y los índices de desarrollo van a ser menores, porque habrá menos fuentes de trabajo. El primer punto es que la tecnología hidroeléctrica genera más ventajas que desventajas y no nos la estamos inventando los guatemaltecos, que se usa en el mundo, porque tiene muchas bondades, en términos generales.

En segundo lugar, Guatemala tiene una política energética establecida en el año 2007, a partir de la cual, se toma la decisión de que en un sector tan estratégico como el sector energético debe haber una meta congruente con la realidad del país. Y esos planes se hacen con ayuda de diferentes gobiernos y ahí se estableció un objetivo, tras realizar varios estudios económicos, en donde se dice que el país debe moverse hacia más energía renovable, ¿para qué? Para que tengamos tarifas más estables y más competitivas y para poder cumplir con los compromisos ambientales-ecológicos establecidos a nivel internacional y poder generar inversión. Se hacen entonces, licitaciones internacionales para traer inversión en estas tecnologías. Hay tal interés en participar que en la penúltima licitación hubo más de 80 ofertas, y solo se adjudicaron a 17 oferentes durante 16 rondas de reducción de precios a efectos de que se adjudicara al menor precio posible.

Estos proyectos que han surgido no son proyectos que salen del aire: provienen de una política de planes de nación, de licitaciones competitivas y que se hacen cumpliendo con todas las leyes del país, para desarrollar el proyecto y así surgen estos proyectos dentro de los que está Oxec I y II. Ese punto es importante: estos proyectos hay que discutirlos, en el contexto de un país que necesita energía, necesita tarifas competitivas, necesita generar empleo, reducir la pobreza y la energía renovable es un denominador común de esos elementos. El impacto que causa que una hidroeléctrica que se cancela, es terrible pues este proyecto aporta energía que consumimos todos los guatemaltecos, y que aparte, genera desarrollo integral para todos.

 

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