El Siglo

El Gran Moyas en su bicentenario

Las avenidas y calles de la zona 1 han sido un referente histórico de nuestra capital. Hay una avenida especial que se llama Miguel Ángel Asturias, situada en los alrededores del Cerrito del Carmen y de la iglesia Candelaria exactamente en la 14 avenida 1-69 donde vivió en sus años mozos. El insigne novelista y Premio Nobel de Literatura vivió por estos lares, hoy llamado Centro Histórico, donde habitaban familias de alcurnia y de clase alta y tampoco podían faltar los artistas destacados de esa época.

El Gran Moyas o Gran Lengua, nació en 1899 y siempre recreó sus libros en el ambiente guatemalteco, dándose a conocer como el padre del “Realismo mágico”, un estilo de escribir que mezcla la realidad que percibe el lector, el narrador y el personaje. Asturias estudió Derecho en la tricentenaria Universidad de San Carlos aunque posteriormente vivía y estudiaba en Europa y en algunos países de América Latina. 

Se dice que en 1930, en el Viejo Continente, escribió su libro “Leyendas de Guatemala”. Su obra cumbre “El Señor Presidente” la creó basado en la situación política que vivía Guatemala bajo la dictadura de exmandatario Manuel Estrada Cabrera,  gobierno lleno de corrupción y maldad, las cuales caracterizaban a las tiranías. Este libro se logró publicar después de la Revolución de 1944 con la caída de otra aberrante dictadura que duró 14 años gobernando Guatemala, la del expresidente Jorge Ubico Castañeda.

En 1949 también escribió “Hombres de Maíz” novela cuyos temas principales aluden a los indígenas, los maiceros y la destrucción de la tierra en un estilo marcado por el “Realismo mágico”. Fue embajador de Guatemala en México y Argentina pero estos puestos fueron de corta duración debido a sus tendencias políticas, ya que a la caída de Jacobo Árbenz en 1954, el gobierno del Coronel Carlos Castillo Armas lo mandó al exilio.

Después de su destierro fue destacado embajador de Guatemala en París, Francia, donde estableció su hogar. Las letras y el pueblo de Guatemala se sintieron orgullosos cuando en 1967 recibió el Premio Nobel de Literatura. Nuestro ilustre y destacado novelista, murió el 9 de junio de 1974 en el Hospital de Nueva Concepción en Madrid, España y sus restos fueron enterrados en el cementerio Pére Lachaise en París, Francia. ¡Loor a tan insigne chapín!

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