El Siglo

Un encuentro secreto con la güija

El diagnóstico para quienes se han alineado en el análisis comprometido y oficioso, con la intervención del país, tienen cada vez más complicado mantener esa línea, porque las condiciones que sirvieron para hacer alianzas estratégicas, aún a costa de sacrificar principios inmaculados en sus ideologías, como la retórica histórica antiimperialista, por ejemplo, hoy se les debe hacer muy difícil de justificar, por los cambios radicales sucedidos con la unción del impredecible presidente de los Estados Unidos.

La recomposición del enfoque económico y político del nuevo presidente, pone en aprietos la alianza local de la anterior administración, con los más visibles dirigentes de la izquierda guatemalteca y sus voceros que al errar el cálculo del resultado electoral, repentinamente se quedaron sin padrinos consistentes, aunque insistan en pregonar lo contrario.

Ya el Departamento de Estado, responsable de implementar esa política, sufrió esta semana su primera crisis, con aquellos que hacían lucir a los servidores locales, sus particulares y presumidas influencias. El comando estratégico de esa unidad vital del gobierno del norte renunció en masa o los invitaron a que abandonaran sus puestos de dirección, no obstante, considerarlos diplomáticos de carrera.

Me imagino lo complicado que debe resultar para un equipo domesticado localmente y con ínfulas de gran poder en las altas esferas del imperio, saberse incómodamente abandonados de la cadena que los ataba como cómplices de la intervención local. Cualquiera que sea el resultado, en el corto plazo, de los efectos nefastos de esa pérdida de identidad nacional y soberanía, será inevitable la factura que tendrán que pagar los responsables, en su momento, por la entrega incondicional incluso ofensiva de nuestra legítima capacidad de decidir nuestro presente y nuestro futuro, hablando chapín y recibiendo directrices en nuestro idioma criollo con sus modismos nacionales y sin acentos extranjeros tan desagradables al oído nacional cuando asumen un tono imperativo, abusivo, y sobreponiéndose a nuestro marco jurídico y político.

Lo grave se da porque seguramente míster Trump no desperdiciará la oportunidad de mantenernos sometidos, de eso estoy seguro. Semejante obsequio, se lo facilitó la administración demócrata sin costo político para su gobierno. Pero los paisanos… no los paisas… que tengan que cargar con tamaño pecado nacional, tendrán que ser señalados en su momento histórico, como los responsables de todo lo que suceda de aquí para adelante.

La intervención está instalada, seguramente, tal y como sucedió en el Departamento de Estado, los ejecutores locales se irán tarde o temprano… pero solo se irán, como tantos otros, que sembraron puñales, y cosecharon en la tranquilidad del retorno a su casa y con jubilaciones jugosas, de acuerdo con sus desconocidos ingresos y granjerías, fabulosamente disfrutadas en nuestro país, aparejadas a su intocable poder sin precedentes en ningún país del planeta Tierra. Pero no me extrañaría, que sin sonrojarse levantaran la bandera republicana después de haberse sometido a la demócrata celebrándola el día de las elecciones.

No importa, pronto o en algún tiempo se irán y se olvidarán, del lío en que nos dejaron metidos. La historia de nuestro país, no de ahora, sino de siempre, ha sido la preciada tentación de quienes nos consideran la cabeza geopolítica de la región centroamericana, igual para quienes, unas veces, como ahora, nos definen como peligrosos, tanto como antes patrocinaban a nuestros militares y los cantineaban como aliados y hoy los niegan y desconocen empujando que los mantengan en la cárcel, por su inducida lucha contra la Unión Soviética.

Aliados en la Guerra Fría… peligrosos cuando ya no les sirven para guerrear en su nombre… Pero siempre sujetos a una tutela mayor, siempre con servidores de cualquier signo político o ideológico. Siempre con aliados locales… incondicionales y serviles. Con Obama, se les quedó congelada la mirada hacia el norte, a quienes antes miraban en otra dirección y a quienes les sirvieron para combatir a su enemigo, los transformaron en sus adversarios y sus perseguidos. ¨Ni amigos ni enemigos, solo intereses¨.

La Fábula del Tiburón y las Sardinas, tituló su libro, un expresidente de Guatemala al referirse a lo complicado de escapar al apetito del enorme cetáceo frente a las minúsculas sardinas, que para el colmo, les cuesta aparentar que son cardumen, para que juntas, luzcan más fuertes para defenderse. El inesperado triunfo del señor Trump los agarró con el acta de entrega incondicional en la mano, pero ya no la pudieron entregar como querían

Intervenidos ya, será complicado aspirar de nuevo a nuestra independencia, incluso para quienes en el lado opuesto como gestores y defensores de la economía de mercado y el libre comercio, desconcertados se resisten a aceptar, que un nuevo aspirante a liderar esa corriente cuasiuniversal, imperante en las relaciones del comercio del mundo occidental, pueda ser el presidente de la China Continental, heredero de Mao Tse-Tung y fundador de la china comunista.

Ya que por contraste, el presidente de los Estados Unidos de América, se atrinchera en su territorio, poniendo un muro a los Tratados de libre comercio, que animan la economía de todos estos países dependientes de esa forma de intercambio internacional. Serán los muy oportunos aliados de la intervención Obamista, ya ubicados en puestos claves de la administración pública, sin consulta electoral, quienes tendrán que responder por las consecuencias. Quienes aceptaron un camino alterno más fácil para gobernar, y quienes creyéndose aliados estratégicos de la anterior administración del norte, canjearon al país por puestos públicos.

Quiero pensar que el presidente Morales, solo ha sido, en la jerga de moda, un inocente y sorprendido colaborador eficaz, a quien sitiado, no le han permitido reflexionar a profundidad que después o simultáneamente con México seguimos nosotros… y que nos quedará como único refugio, no el Triángulo Norte, sino el fortalecimiento de la unión centroamericana y un nuevo modelo desarrollo, con República Dominicana incluida, como parte del Sistema de Integración Centro Americana (SICA)… Pero otra vez estoy cayendo en la tentación de emitir criterios personales, cuando mi misión ha sido intermediar entre los protagonistas de los comentarios más extendidos en la personas que sin más espacio que su teléfono, como desahogo íntimo, no ven reflejados sus puntos de vista, en las opiniones de los noveles opinólogos de la televisión o la radio, cuyos discursos uniformes y sin variantes, han funcionado oficiosamente como una aplanadora de opinión publica que asfixia y usurpa el criterio que le corresponde a los ciudadanos libres.

Es difícil con el grado de confrontación y desinformación que circula diariamente, orientar un punto de vista que abarque a la sociedad ausente, pero siempre víctima, del río de versiones que lo ahoga sin posibilidades de pensar por cuenta propia. Este esfuerzo se vuelve titánico pero es necesario intentarlo… Y aunque no creo en el esoterismo mucho menos en los mensajes del más allá, finalmente me convencieron de visitar a doña Eva Margarita, una nicaragüense muy guapa, según me anticipó don Servando, cuya afición a la cerveza me hizo más fácil recordar su nombre.

Su casa queda por la antigua ruta para Amatitlán, antes de llegar al Parque de las Naciones Unidas, me dijo, en un condominio que recuerda las columnas romanas cuando uno ingresa… Se hacen allí unas sesiones con la güija -me dijo don Servando- que se le va a parar el pelo, me advirtió, como preparándome para un encuentro con el más allá. Me llamó la atención que al llegar a la casa de doña Eva Margarita, en las afueras del inmueble, había tanta gente, que creí que en lugar de espíritus, allí regalaban cosas… pero al acercarme me pude percatar, que la mayoría de las personas que estaban en la angosta calle frente a la casa, por su aspecto y por el evidente detalle de sus trajes, todos oscuros y con una protuberancia que delataba la portación de armas… eran guardaespaldas -Son guaruras, pudo decirme… pero se miran finurios- agregó para tranquilizarme, aquí solo debe haber gente importante, susurró, antes de solicitar nuestro ingreso.

En la pequeña sala nadie se dio por aludido, siguieron tan absortos en la tarea de sostener con la punta de los dedos una copa al revés, en medio de una tabla con el abecedario, que se movía en todas direcciones, que ni notaron nuestra presencia… completaban frases, nombres y hasta oraciones. -Púchis, pensé… esta es la famosa sesión de la güija-. Parecían tensos pero insistían en preguntar y esperar la respuesta.

¿Quién está presente? Preguntó en un español que delataba su origen extranjero, un señor de estatura más bien pequeña y piel morena. ¨soy el señor Lincoln¨, dijo quien repetía en vos alta lo que la copa escribía. -Y me recuerdan, por qué decreté la abolición de la esclavitud- continúo el intérprete.

Era obvio quién había llegado atendiendo la petición de su paisano. -Y tú que eres demócrata… no entiendo cómo quieres someter a la gente de este país a un régimen de intervención que excede la tolerancia, hasta de un Republicano como yo- tradujo con evidente temor el que hacía de vocero de los espíritus -No soy yo míster president- dijo en vos alta, el aludido, son las instrucciones que recibo – agregó desconcertado- qué vas a hacer cuando tengás que encerrar a este país por el norte y por el sur, regresen a la gente del nuestro, y no tengan salida a la crisis económica y política que atraviesa esta nación? … – Ya no voy a estar aquí señor- dijo más en inglés que en español, como evadiendo la responsabilidad.

Yo cumpliré con mi misión: evitar los migrantes, aumentar la seguridad de la frontera, controlar el narcotráfico y erradicar la corrupción, tomó fuerza como emulando un discurso presidencial… Y míster presidente Trump, afirmó con convicción, es lo que quiere. ¿Y nosotros qué?- Interrumpió a los espíritus casi en tono de reclamo al míster, otro señor que imaginé quién era, por su enorme parecido con su papá, dirigente político al que asesinaron en tiempo del general Lucas… Pues es lo que tendrás que explicar, intervino el intérprete de los muertos, explicando que se había metido otro espíritu en la conversación… ¿quién eres preguntó? … -Un revolucionario que no entiende cómo de una lucha antiimperialista terminaron en concubinato con el imperialismo, contestó el entrometido al parecer enojado por la violencia con que se movió la copa.

A su servicio incondicional, ya sin Obama, terminaron por servir a quién de ahora en adelante, difícilmente querrá devolverle la independencia al país que ustedes gratuitamente entregaron, continuó con la frente empapada de sudor el portavoz espiritual, y lo peor, continuó el regaño, difícilmente aguantarán al nuevo presidente del norte, cuando certifique como buena la entrega del país y ustedes sean considerados como gestores de la intervención por puro interés de ocupar posiciones, sin esperar a las elecciones… bueno, dijo después de una pausa , la verdad que ese camino está cuesta arriba, pero hubiera sido más decente.

Ahora ese señor va a ser más rudo y seguramente va a prescindir de ustedes y solo sirvieron de plataforma para consolidar una intervención que será muy dolorosa para el país y muy complicado desprenderse de ella. Pero que estás haciendo allí, participó en la güija otro espíritu al parecer chocarrero, por la impertinencia con la que entró, es Uribe, contestó, perplejo el intermediario… Pero Uribe está vivo dijo con acento sudamericano otro que estaba en la mesa, sí contestó, pero lo tengo aquí en otra mesa, y le conté del paisano que está aquí con ustedes y se puso enojadísimo… tanto agregó que por poco se levanta de la mesa cuando se lo conté…advertile… me pidió que le dijera, que su chance tiene límites… y que no puede pedirle a los demás… igualdad ante la ley… si él mismo goza de más inmunidades que el propio presidente de ese país… La copa quedó quieta por un instante, parece ser que el espíritu se fue, comentó el intermediario, no tuvo más tiempo de continuar el mensaje del expresidente Uribe- …todos se vieron unos a otros, pensando que el mensaje había quedado inconcluso…pero no por mucho tiempo…-Quiero entrar… quiero entrar…repetía frenéticamente el movimiento de la copa.

¿Quién eres? Un exalumno de la marro, consentido del doctor Ayau… hizo su presentación y le traigo un mensaje a Jorgito, terminó el abecedario de aludir a un señor muy ceremonioso que con una mímica refinada, señalándose a sí mismo con las dos manos con voz pausada y con cultivada dicción solo pudo decir, a mí, dándose por aludido… lo pude identificar como presidente de una cámara y expresidente del CACIF, mirá Jorge, vos sabes que abominamos el desorden tributario y nuestro maestro pregonaba un impuesto universal y simple, sin aduanas que hiciera posible la libre circulación de bienes y servicios que generaran riqueza por la libre voluntad de un intercambio voluntario, escribió rápidamente el intermediario, que ambidiestro, escribía ya con las dos manos.

Jorgito, tenés que afirmar que no es cierto que la SAT haya cumplido las metas de recaudación previstas para 2016 y que comprometen el cargo del señor Solórzano, de no cumplirlas, al cuate ambidiestro le zumbaban las manos… Solo te doy un dato, incluyeron, a parte de otras cosas, 2,746.6 millones como parte de la recaudación, cuando realmente se lo tienen que devolver a los exportadores, y por lo tanto, no debe formar parte de las metas de recaudación… mirá Jorge… está bien que metan al bote a los evasores, que los tengan amenazados de manera permanente con fiscalizar y cruzar información para animarlos de lo lindo que es invertir en Guatemala, pero que se los pendejeen con información maquillada, por lo menos los debiera irritar… le voy a contar al maestro que ni cuillo, dijiste, terminaron de escribir las humeantes manos del intérprete. Y usted no va a invocar ningún espíritu don, le preguntaron a un hombre sencillo que también compartía la mesa y que a mí se me imaginó Juan Pueblo, por su sencillez. No, contestó irritado, yo invocaría al diablo, casi gritó, enrojecido como un verdadero demonio… ¿Y saben para qué? los confrontó con la pregunta. Para que se los llevara a todos ustedes… a unos por hacerlo y a otros por permitirlo, reclamó indignado y poniéndose de pie terminó diciendo ¡Que al pueblo se lo lleve el diablo!.

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