Home > Columnas > Trabajo a tiempo parcial
opinion

La perenne desvalorización del trabajo transforma a la persona trabajadora en carga o adversaria, jamás como aliada, que es lo que sostiene retrógradas relaciones laborales en el país.Hace que las instituciones que protegen a los trabajadores se tomen como buenas sugerencias; no se respetan sino se violan impunemente. Los argumentos se sostienen en los cambios económicos y sociales de la globalización y la necesidad de elevar la productividad y la competitividad, pero asentada en el sacrificio de la fuerza de trabajo y no en temas como la eficiencia de la organización empresarial y menos en la inversión en tecnología o en su innovación u otros.

De esa cuenta, se abraza en forma irreflexiva la flexibilidad laboral que persigue la modificación de los límites que las leyes del Trabajo le imponen a los patronos. Formalizarla es lo conocido como des regulación laboral que implica eliminar salarios mínimos, jornadas de trabajo, horas extras, prestaciones laborales y responsabilidades patronales como vacaciones, bono 14, aguinaldo, pasivo laboral en caso de renuncia o la sanción de la indemnización en caso de despido, pago de IGGS, IRTRA e INTECAP. Significa pues, la desaparición de derechos e instituciones del Trabajo.

“No es si el asunto del trabajo parcial es legal o no sino los efectos que representaría socialmente su aplicación”

Recientemente, el Congreso aprobó el Convenio 175 de la OIT sobre el trabajo a tiempo parcial, según el cual el patrono puede contratar a una persona por tiempo menor a una jornada completa; sin embargo, la Constitución y las leyes vigentes en Guatemala establecen que cualquier trabajo prestado, sin importar su duración, debe pagarse como jornada completa. La legislación no permite tiempo parcial o pago menor al salario mínimo.No obstante, la Constitución abre la posibilidad de creación de un régimen particular de excepción, lo cual se refiere a casos calificados y no a convertirlo en regla general que es la pretensión de los promotores de este tipo de contratación.

El problema de fondo, por supuesto, no es si el asunto del trabajo parcial es legal o no sino los efectos que representaría socialmente su aplicación. Conste, hay empresas de varias actividades económicas que de hecho, a pesar de ser ilegal, contratan personal por horas y pagan menos de la jornada completa.

El asunto cubre una diversidad de dimensiones. Una medida de este tipo conlleva mayor abaratamiento del trabajo y seguro acarrearía condiciones laborales más precarias, lo cual es fuente de empobrecimiento y de emigración a otros países. También tiene implicaciones en las escasas redes de protección social. El IGSS, por ejemplo, corre riesgos de más deterioro al conocido, pues dejaría de percibir ingresos en forma parcial o quizá, de manera total, entre otros efectos. La culpa del poco éxito o fracaso de las empresas no son los salarios, los derechos de los trabajadores o la falta de flexibilidad laboral. El problema está en otra parte, adentro de la gerencia empresarial, en la avaricia y en viejas estructuras que alimentan la desigualdad social.

 

 

Leave a Reply

20 − 6 =

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com