Home > Columnas > Una mujer soñadora
byron-barrera

Es un acierto que el Ministerio de Cultura haya otorgado el Cambio de la Rosa y designado Embajadora de la Paz a la educadora guatemalteca Naldy Portillo Folgar, por su labor a favor de la educación y su esfuerzo en promover acciones en beneficio de las personas de escasos recursos económicos. Un reconocimiento justo a una gran mujer jalapaneca nacida en San Luis Jilotepeque, portadora de tantos méritos y aportes al país y su tierra natal. Para citar un par de cosas, Naldy homenajea cada año a los 100 mejores estudiantes de la cabecera departamental y aldeas de la montaña de Santa María Xapaln, otorgándoles becas de estudio; es fundadora de la Biblioteca “Arcoíris del Saber” y promotora de la iniciativa para que los niños lustradores tengan acceso a la educación, proporcionándoles útiles escolares, uniformes, calzado y corte de cabello. Naldy promueve a las mujeres, ayuda a los bomberos, organiza a los maestros y maestras y propone y apoya actividades culturales y sociales. Está en todo con el apoyo de su familia, especialmente de su hija Claudia, otro verdadero motor social.

“Aunque su ejemplo habla más que la palabra, su discurso fue refrescante.”

Aunque su ejemplo habla más que la palabra, su discurso fue refrescante. Habló de la descomposición política. “Magistrados, diputados y funcionarios públicos están presos porque no tuvieron visión de Estado. Fueron mentirosos”. Refiriéndose al gobierno actual llamó a los funcionarios públicos a ser transparentes y eficientes al ejecutar el presupuesto. Cito de ella algunas frases: “No se necesita ser millonario para ayudar a la gente. Manos que dan nunca están vacías”. “Hay que ponerse en los zapatos de las personas que no tienen dinero para calzado, vestuario y recreación, medicinas, alimentos y útiles”.

“Tenemos que luchar para que los niños y las niñas del área rural tengan mejores condiciones de vida”. Y se preguntó: ¿Cómo es posible que una maestra con 20 años de servicio tenga una jubilación de mil 500 quetzales mensuales? ¿Acaso puede una persona sin más recursos vivir con ese sueldo? Narró el caso de una empleada embarazada a la que se le negó atención en el IGSS porque tenía tres meses sin pagar cuota. ¿Cómo es posible, si tiene derecho como mujer, como trabajadora y está esperando un niño? Policías sin patrullas o sin gasolina, maestros con bajos salarios, mujeres maltratadas, niños descalzos y sin alimentación y ancianos desamparados, son algunos de sus desvelos.

La profesora Portillo Folgar se inspira en Ron Hubbard, de la Fundación El Camino a la Felicidad, algunos de cuyos principios anotó: Sé moderado, no robes, no asesines, sé competente, sé tolerante, trata de no hacer a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti, honra y ayuda a tus padres, sé digno de confianza, respeta las creencias religiosas de los demás, vive en la verdad, da buen ejemplo, no hagas nada ilegal, apoya a un gobierno dirigido y enfocado en toda la gente. Seguir estos preceptos nos dará la sabiduría en cada paso, cada día, dijo Naldy esa mañana tan dignificante del 16 de diciembre del año pasado

.
.

Leave a Reply