Home > Columnas > Y los hijos se van
opinion
Licda: Claudia Massis

Sabíamos que crecerían, que ya no serían más los nenes del hogar, y que algún día se irían de casa, pero cuando llega el momento, si no estamos preparados, esto puede ser el detonante para derrumbarnos emocionalmente. A esta etapa se le conoce, en psicología, como el Nido Vacío, en la cual la partida de los vástagos significa un cambio, una crisis, un suceso anunciado desde el nacimiento, al que debemos saber afrontar para atravesar ese duelo con buena actitud. Por lo general en el proceso de la crianza los padres nos volcamos a los hijos, son el centro de nuestra existencia, vivimos y trabajamos para ellos, pero algunos pierden de vista la relación de pareja, la cual se deteriora, se enfría y cada uno contribuye a crear el precipicio.

Aquí se evidencia si en los años anteriores los esfuerzos y recursos fueron exclusivamente para los ahora jóvenes, a tal grado que dejaron de fortalecerse como dualidad, olvidando que algún día quedarían como al inicio: solos. Es por ello que al marcharse los que un día fueron sus chiquitos, dos extraños se encuentran bajo el mismo techo, sin intereses en común ni sueños por construir. Entonces aparecen los silencios prolongados y hasta los sentimientos no dichos a tiempo. Llegó la crisis y, ahora, ¿qué pasará? es la pregunta. Para evitar que esta etapa los desequilibre, la psicóloga Irene Meler explica que la pareja debe ver este período como la oportunidad para dedicarse a las actividades que siempre quisieron hacer, las cuales postergaron por las prisas y exigencias diarias. Es el momento entonces de adaptarse y reencontrarse.

Están en la mejor etapa de su vida, pues cuentan con recursos valiosos que antes no se tenían: tiempo, estabilidad económica y experiencia. El vacío, para que no sea tan profundo, necesita ser llenado con actividades diversas, como caminatas, paseos, viajes, aprender un oficio, deporte o desarrollar un arte, estudiar una carrera, pertenecer a instituciones benéficas, sin olvidar la meditación y el aspecto espiritual que los fortalecerá. Si usted pronto experimentará este episodio o lo atraviesa actualmente, recuerde que sus descendientes le pertenecen a la vida, usted es un facilitador y llegó el momento de cerrar el ciclo para emprender otros proyectos, igual de gratificantes, como lo fueron sus hijos.

.
.

Leave a Reply

WP Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com