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Guatemala tiene potencial en reducción de emisiones

Reducción de emisiones

En 2005, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, introdujo el concepto de deforestación evitada y dos años más tarde surgió el proyecto de Reducción de Emisiones por Deforestación Evitada y Degradación de los Bosques (REDD+). Ambos conceptos buscan fomentar la protección y cuidado de las áreas verdes en los países en vías de desarrollo.

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¿QUÉ SON LOS  BONOS DEL CARBONO?

Los bonos de carbono son un mecanismo internacional de descontaminación para reducir las emisiones contaminantes al medioambiente; es uno de los tres mecanismos propuestos en el Protocolo de Kyoto para la reducción de emisiones causantes del calentamiento global o efecto invernadero (GEI o gases de efecto invernadero).

El sistema ofrece incentivos económicos para que empresas privadas contribuyan a la mejora de la calidad ambiental y se consiga regular la contaminación generada por sus procesos productivos, considerando el derecho a contaminar como un bien canjeable y con un precio establecido en el mercado. La transacción de los bonos de carbono -un bono de carbono representa el derecho a contaminar emitiendo una tonelada de dióxido de carbono- permite mitigar la generación de gases contaminantes, beneficiando a las empresas que no contaminan o disminuyen la contaminación y haciendo pagar a las que contaminan más de lo permitido.

REDD+ ES UN PROCESO

Para poder ser acreditado como un proyecto REDD+, es necesario cumplir con un proceso de certificación y otro de validación. Según la evaluación por fijación de carbono, conservación de la biodiversidad y beneficio comunitario, las áreas del proyecto deben justificar ciertos montos en toneladas de dióxido de carbono evitado o conservado.

En Naciones Unidas, el Panel Intergubernamental de Cambio Climático de ha estimado que la deforestación y degradación de los bosques representa aproximadamente un 17% de las emisiones mundiales de GEI, que inciden en el calentamiento global y la disminución de la capa de ozono en nuestra atmósfera. Este 17% es más que todo lo que genera en gases y contaminación, todo el sector de transporte del mundo.

¿CÓMO FUNCIONA?

El fomento entonces, consiste en descubrir o desarrollar incentivos financieros para cuidado y protección de los bosques que han capturado dióxido de carbono (CO2), ofreciendo mejoras económicas a las comunidades que desarrollan. Si las comunidades o nuestro país utilizan, deforesta, o deja de cuidar las áreas verdes pues, dejamos de contribuir de oxígeno al planeta.

Por ello, nace la primera entidad estatal con credenciales REDD+, que tiene como propósito, registrar, validar y auditar unas 700 mil hectáreas de bosques para encontrar financiamiento y patrocinios en los mercados voluntarios de carbono. Las instituciones o empresas socialmente responsables que buscan reducir sus emisiones de CO2, o por lo menos compensarlas, compran porcentajes de boques, donde residen personas que se hacen cargo de cuidar, proteger y gestionar un manejo sostenible de las áreas verdes.

En desarrollo hay por lo menos dos proyectos más que buscan lograr la acreditación REDD+, uno localizado en Petén y el otro en Izabal. Estiman las autoridades que en Guatemala hay aproximadamente 10,888,900 hectáreas de territorio, del cual un 28% es aún bosque y área verde. Lo que representa unas 3,048,892 hectáreas que se podrían gestionar para esta función de conservación y protección ambiental. Solo la Reserva de la Biosfera Maya, se estima en 2.1 millones de hectáreas. Empresas Multimacionales, socialmente responsables comercian los bonos y así compensan el daño que le hacen anualmente al medioambiente.

F: Ilustrativa

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