Home > Nacional > “En la víspera de la conmemoración de los 20 años de la firma de la paz”

“En la víspera de la conmemoración de los 20 años de la firma de la paz”

Gustavo Porras
Por: Rodrigo Arias

Gustavo PorrasEn exclusiva Gustavo Porras nos cuenta sus vivencias como militante del Ejercito Guerrillero de los pobres EGP y su accionar como signatario de los acuerdos de paz en representación de l gobierno.

¿Cómo ve Guatemala a 20 años de la firma de los acuerdos de paz?

Uno de los principales actores dentro de las negociaciones de los acuerdos de Paz, es el sociólogo y analista político, Gustavo Adolfo Porras Castejón, quien nació en el seno de una familia educada en la tradición católica en Guatemala hace 65 años. Nos recibe en su oficina y comparte con nosotros algunas de sus vivencias como militante del movimiento insurgente, así como su visión del país a 20 años de haber finalizado en enfrentamiento armado con la firma de los acuerdos de paz, en los que participó como presidente de Cepaz.

“Camilo se me quedó viendo y me respondió: Yo no quiero a este país, lo único que ha representado para mí este país es sufrimiento, opresión, persecución”

¿Qué motivaciones llevaron a Gustavo Porras a unirse al movimiento insurgente?

No solamente fue la miseria y la explotación prevalecientes en Guatemala, sino algo que yo conocí muy directamente, no por mi familia, porque la excluyo de lo que voy a decir, sino la indiferencia tradicional de la clase alta guatemalteca frente a la pobreza y la explotación… por ejemplo, uno se pregunta.¿cómo es posible que la gente viva en esos barracones? (en las fincas en el corte de café), y su respuesta siempre fue: “Es que ya están acostumbrados ¿Y la medicina? Allí la gente se cura con lo que puede. Les valía absolutamente todo”.

La hipocresía… Por ejemplo, yo crecí en una familia católica, y profundamente practicante pero yo veía, por ejemplo, a la iglesia donde íbamos a gente que yo sabía que conocía cómo trataban a sus trabajadores en sus fincas y ahí se portaban muy piadosos y muy finos. Fue como todo un rechazo a la hipocresía. y como factor político desencadenante, puedo decir que fue la elección de Julio César Méndez Montenegro, que creó en nosotros, cuando digo nosotros me refiero al grupo Cráter, una serie de expectativas que muy pronto se vinieron al piso.

El grupo Cráter era socialcristiano, previo a la Teología de la Liberación, pero ya sobre la base de las encíclicas sociales del papa Juan XXIII, entonces nosotros asumimos eso con la mística del cristianismo. Por ese tiempo también en Colombia, Camilo Torres, un sacerdote, se incorporó a la guerrilla y murió siendo guerrillero, hecho que para nosotros fue un elemento importantísimo.

¿Y cómo se conjuga la práctica del cristianismo con el ejercicio de la violencia armada?

Justamente, de las encíclicas de Juan XXIII y posteriormente la Populorum progressio, de Paulo VI, que concluye diciendo “el desarrollo es el nuevo nombre de la paz”, contenía algo que permanece vigente dentro de la visión teologal de la Iglesia que era el derecho a la rebelión, incluso violenta, de los pueblos cuando estaban sometidos a condiciones de opresión y explotación, que no había forma de cambiar, ni de modificar, entonces, era lo contrario.

No era tan contrario, porque a lo largo de la historia en el ejercicio de la violencia nadie es que la defina como primera opción, pero en la historia, la realidad lo coloca a uno ante disyuntivas que no admiten una tercera salida. entonces, en ese contexto en Guatemala, y sobre todo el gobierno lo de Julio César Méndez Montenegro, uno confirmaba que eso no tenía una salida política, electoral ni mucho menos… Después vinieron los gobiernos militares… de Arana y Laugerud; en el caso de Arana, todo parece indicar que ganó legítimamente las elecciones. El de Laugerud, fue un fraude a cuyas consecuencias no se les ha prestado la suficiente atención. La gran rebelión indígena que estuvo en la base de que el EGP desafiara el poder del Estado no era su capacidad militar… era esa rebelión inmensa que el Ejército reconoció incluso en su magnitud, pero de lo que poco se ha hablado qué la motivó, en parte por la pobreza y la discriminación, pero esos eran factores que ya venían. no que hubieran surgido, pero la coyuntura, en la cual se radicaliza la población indígena, sobre todo del altiplano occidental, nadie ni la menciona porque no conviene, pero es el fraude en contra de Ríos Montt en 1974.

La participación de catequistas del movimiento católico organizado en el altiplano, ellos se dieron cuenta de que sobre la base de cooperativas no iban a progresar, decidieron adherirse a la estructura política del Frente Nacional de Oposición que estaba constituido por la Democracia Cristiana, el Partido Revolucionario Auténtico de Fuentes Mohr y el FUR de Meme Colom. En el altiplano, el único partido político que vimos que había hecho trabajo en las comunidades era la Democracia Cristiana. Efectivamente, la gente se involucró masivamente. Por lo menos el 95% de las personas votaron por el Frente Nacional de Oposición, y repentinamente, le dieron vuelta al resultado… Un periódico de la época tituló: Fraude en directo y a todo color.

¿Cómo ve Guatemala a 20 años de la firma de los acuerdos de paz?

Con preocupación. Por el conjunto de la situación. todo mundo sigue allí felicitándose de que metieron al bote a no sé quién y a no sé quienes y las consecuencias, incluso ahora que la prensa comienza a destacar el estancamiento de la economía guatemalteca y que viene para abajo…de todas maneras, la gente no lo relaciona. Creen que fueron las hermanitas de la caridad, las que vinieron aquí a limpiarnos la casa y que su único objetivo era ese, y entonces se imaginarán que del cielo cayó esto de que la economía vaya para atrás.

¿Qué vivencia le impactó más dentro de su participación dentro de sus años de militancia guerrillera, valió la pena?

Partamos de que no es que alguien haya decidido por sí y ante sí, metámonos a la guerra, sino que es toda la secuencia que viene de atrás, uno tiene que tomar en cuenta lo que representó el 1944 para los revolucionarios organizados y otros ni siquiera revolucionarios, una persecución de ese calibre que ha sido ignorado.

De la represión a los agraristas, Camilo, comandante del EGP, del frente en que yo estuve, el Frente Augusto César Sandino, platicaba conmigo hasta la madrugada y en determinado momento le dije, “ni modo, son cosas que uno hace por amor a Guatemala”, y, Camilo se me quedó viendo y me respondió: “Yo no quiero a este país, lo único que ha representado para mí este país es sufrimiento, opresión, persecución.

Y me empezó a contar que era hijo de agraristas y cómo tuvieron que huir al monte y de cómo a la edad de 10 años era usado como correo para irse a vincular con la gente que se había quedado y de cómo se llevaba un octavo que reservaba para los momentos de peor miedo en su soledad en la montaña. Esto es la secuela es consecuencia de algo que venía arrastrándose desde hacía tiempo. Ubico persiguió, metió presas a personas por nada; a un tío mío, René Montes Cobar, Ubico lo zampó al bote porque en la feria de Quetzaltenango, en un descuido del que cantaba la lotería, tomó el micrófono de broma y dijo: “Viva Guatemala, la tierra de la United Fruit Company”. Ubico lo metió preso y al reclamarle una familiar Ubico le respondió “Perdone, pero con los gringos no se juega”. Montes, recuperó su libertad con el triunfo de la Revolución de 1944.

Gustavo PorrasLlega el momento en que la población se ve frente a un planteamiento dicotómico: o se someten o echan punta. Lo fundamental de los acuerdos de paz es el fin de la violencia política. No todo es cuestión de estadísticas. No es lo mismo que sea el Estado, el cual ejerza la violencia, aunque hoy sean otros grupos los que la ejerzan, como las maras. Muchas generaciones crecieron en la oscuridad de su propia historia y de sus propios personajes. Pero en la actualidad el problema es el mismo para el indígena y para el mestizo pobre, porque para ninguno es comprensible el enredo que conlleva el derecho, por lo tanto, lo que corresponde es apoyar la justicia para todos independientemente de sus condiciones raciales.

También lea:

A 20 años de la firma de los acuerdos de paz, entrevistamos al comandante Pancho

 

.
.

Leave a Reply