Home > Columnas > Un huracán para el 2019

Un huracán para el 2019

byron-barrera

En 2019 habrá elecciones en Guatemala. El tiempo pasa volando y muy pronto empezarán a conocerse los nombres de personas que serán propuestas para la presidencia de la República. Muchos candidatos empezarán a surgir, con las promesas de siempre, algunos sabiendo de antemano que no ganarán, pero sabiendo que una campaña,  aunque frustrada, les deja resultados dinerarios. El Informe de la CICIG de 2015 es claro respecto de cómo se financian las campañas electorales; es decir, la forma en que se captura al Estado para seguir con el sistema perverso de tener elecciones cada cuatro años para que nada cambie. Lo más probable es que el sistema se mantenga intacto. Un modelo perfecto de corrupción, pero maquillado. Las reformas electorales no han sido sustantivas. Seguimos igual. Con reelección y listas cerradas para el Congreso.

El caso de Guatemala me recuerda una película boliviana de los años setentas. En plena huelga de los mineros avanzaba una locomotora con miles de soldados. Su objetivo era reprimir a los trabajadores para acabar con el paro laboral, pero un inesperado evento los detuvo. Decenas de mujeres, esposas de los mineros, se encontraban acostadas sobre la vía férrea, lo que obligó al conductor a detener la marcha. Bajó un coronel  y pistola en mano increpó al  maquinista por haberse detenido, ordenándole proseguir el viaje aun pasando por encima de las mujeres. Como se negara el maquinista a acatar la orden el coronel le pegó un tiro en la cabeza. Un general al darse cuenta de lo sucedido, le dijo al coronel: “Estúpido. Ahora quién manejará el tren”. Eso pasó aquí. Mataron a tantos dirigentes sociales, intelectuales  y personalidades progresistas, que no quedó ningún líder coherente para dirigir al país.

“Hoy se necesita un liderazgo consciente de la crisis y del atraso en que vivimos, decidido a impulsar las reformas que el país necesita.”

En una oportunidad me hicieron la pregunta de a quién propondría de candidato, con solvencia moral y política, capacidad y honradez; aunque fuera de izquierda, pero de una izquierda inteligente, centrada. O de una derecha moderada, ilustrada, con proyecto de nación. En otra oportunidad se pensó en una personalidad de lujo, viviendo fuera de Guatemala. ¿Por qué no? Les dije. Arévalo no pensaba en la presidencia cuando lo propusieron de candidato. Es más, era un desconocido. Sin embargo, el grito de Viva Arévalo, resonó como un huracán. Arévalo ganó la presidencia y dirigió uno de los mejores gobiernos que recuerda Guatemala.

Hoy se necesita un liderazgo consciente de la crisis y del atraso en que vivimos, decidido a impulsar las reformas que el país necesita. Capaz de entender y enfrentar los desafíos del desarrollo y la modernidad. Un profesional honrado. Una personalidad académica incuestionable.  Un buen político dispuesto  a devolverle al Estado su rectoría y a recuperar la dignidad de todos los guatemaltecos. Alguien que no tenga vínculo con partidos que ya gobernaron, ligados a corrupción.  Una figura comprometida con la justicia social y el bienestar de las mayorías. Un huracán que remueva las conciencias dormidas.  Si lo encuentran, me avisan.

.
.

Leave a Reply