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Chichicastenango

ChichicastenangoPoblado turístico que se encuentra situado a 147 kilómetros de la capital, de acuerdo con el Memorial de Sololá o Anales de los Cakchiqueles (documento que data del siglo XVII), el territorio que ocupa sirvió de asiento de la corte cakchiquel con el nombre de Chiavar (cakchiquel), chuguilá (sobre los chichicastes o lugar de ortigas). Los cakchiqueles residieron en Chiavar cuando era un pueblo guerrero al servicio de ahapop quiché, el granQuicab, heredero de Gucumatz, pero durante la rebelión de los quichés contra dicho gobernante, este aconsejó a los cakchiqueles que se trasladaran a Iximché, sobre el monte Ratzamut. El lugar fue habitado por quichés. Después que los españoles destruyeran Gumarcaaj, en 1524, muchos Principales de esta ciudad emigraron a Chuguilá.

Durante los primeros años del siglo XVIII, Francisco Ximénez, fraile dominico, descubrió en el convento de la localidad el manuscrito original del Popol Vuh, que él mismo tradujo y copió al español. Este documento se encuentra en la biblioteca de Newbery (Chicago, EE. UU.). Pasa el tiempo y Santo Tomás Chichicastenango se convierte en un lugar muy visitado por gente de todo el mundo que llega para admirar sumercado, los ritos religiosos que allí se practican, el colorido de los trajes típicos y la elegancia de los hombres y mujeres que no han perdido el gusto de usar su indumentaria ancestral. Sin embargo, una de las joyas más admiradas es la iglesia que se yergue imponente. Su atrio lo forman 18 gradas que significan los 18 meses del calendario maya.

En el interior del templo la mayoría de retablos datan del siglo XVII, está formado por una sola nave con coro alto y sotocoro que culmina en el altar y tiene una cúpula y su arquitectura es colonial. A Santo Tomás se le conoce como La Meca del Turismo y la Cuna del Popol Vuh.  Su feria se celebra casi todos los días del mes de diciembre y en esta se pueden observar distintas actividades de la cultura maya, basadas en las costumbres de sus antepasados, la Danza del Palo Volador, el admirable Tzijolaj, los bailes de La Conquista, los Mejicanos y El Torito. Los convites populares también están haciendo historia, este año 2016, el Convite Centenario 8 de Diciembre cumplió 124 años y está declarado como Patrimonio Intangible de la Nación por el Congreso de la República.

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