Home > Columnas > La batalla electoral en USA

La batalla electoral en USA

opinion
Por: Roberto López Porras

El próximo 8 de noviembre, el electorado de Estados Unidos irá a las urnas para elegir Presidente y Vicepresidente, los 435 asientos federales de la Cámara Baja y 34 senadores de los cien asientos que integran el Senado. Además serán elegidos 12 gobernadores estatales, 2 gobernadores de territorios y 6 delegados sin voto de las cámaras, que incluyen el distrito de Columbia, Puerto Rico, Islas Vírgenes, Guam y otros territorios de los Estados Unidos, y cámaras en 44 estados.

La atención está en los puestos federales. El panorama es nebuloso, cambia cada día, ante muchas encuestas y noticias sesgadas de los grupos de interés de cada candidato, lo que ha obligado a algunos periódicos y agencias independientes de sondeos a crear sus propios modelos confiables de encuesta. La Agenda Legislativa Federal de ambos partidos tendrá que definirse, de ahí la importancia de tener mayoría en cada una de ellas.

En el Senado se disputarán 34 asientos, donde se perfila un empate técnico, pero la Cámara Federal de Representantes podría convertirse en un baluarte republicano. La batalla es dura, cada candidato, incumbentes y nuevos, y sus asesores trabajan día y noche en estos días finales para inclinar la balanza a su favor, especialmente en el fragmento electoral de votos indecisos, estimado en más de una tercera parte de los votos, que puede darle el triunfo a cualquiera de los dos partidos.

El último Censo de Población de 2010, determinó la distribución de los 538 votos electorales, proporcional a la población en cada estado, los cuales deben elegir por mayoría simple, la mitad más uno (269 más 1), al próximo Presidente y Vicepresidente, pero queda la interrogante crítica de las mayorías que tendrán las Cámaras Legislativas Federales, cuya elección es directa.

Los programas de ambos candidatos son diametralmente opuestas. Veamos: Donald Trump anuncia que limpiará al país de inmigrantes ilegales, completará la muralla de seguridad en la frontera Sur, la cual se inició en los gobiernos anteriores, derogará las órdenes ejecutivas del presidente Obama, que incluye una en favor de los padres ilegales y sus hijos nacidos en Estados Unidos, Hillary ofrece enviar al Congreso, en sus primeros cien días de gestión, un proyecto de Ley de Inmigración Integral que contemplará el derecho condicionado para que los beneficiados puedan convertirse en ciudadanos.

Hace unos años, una ley con dichas características fue aprobada en el Senado por ambos partidos, pero quedó congelada en la Cámara de Representantes, donde el Partido Republicano tiene mayoría. La política fiscal de Trump se centra en reducir al 15 por ciento la tributación sobre el ingreso que favorece a todo el universo tributario, mientras que Hillary anuncia tasas progresivas de impuestos para empresas o personas con ingresos superiores a dos cientos cincuenta mil dólares al año.

En la política exterior, Trump anuncia la reforma o la denuncia de los tratados de libre comercio, NAFTA, CAFTA, KOREA, TTP aun no ratificado por el Congreso, y otros que incluyen a varios países suramericanos, un impuesto de 40 por ciento para las importaciones procedentes de China, 35 por ciento para toda importación procedente de México, una política económica para estimular el regreso de capitales y empresas fugados al exterior y una política proteccionista, para estimular la inversión y el empleo perdido, lo cual puede desencadenar medidas similares en países afectados.

.
.

Leave a Reply