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La orden de la revolución

Con el Decreto Número 88 de la Junta Revolucionaria de Gobierno, emitido el 15 de marzo de 1945, se creó la Orden de la Revolución “para honrar a guatemaltecos o extranjeros que hayan rendido servicios excepcionalmente meritorios en defensa de la libertad y de la democracia” (Arto. 1º). Comprendía tres grados: Gran Cruz, Comendador y Oficial (artículo 2º).

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Integraban el Consejo Supremo de la orden el presidente de la República como presidente del mismo, el ministro de Relaciones Exteriores como canciller de la misma y los demás ministros del Gabinete (Arto. 4º). Baste decir que su placa se componía de dos estrellas intercaladas, en cuyo centro contenía la leyenda en oro “Guatemala-20 de Octubre 1944” y “sobre el campo del círculo menor esmaltado en azul celeste, fugará una antorcha cuya llama emite numerosos rayos color oro”, pendiente de una banda o listón de seda muaré roja con filetes blancos en las orillas.

El botón distintivo era de color rojo con filetes blancos (Arto. 3º). Y aquí lo peculiar. “La Orden de la Revolución estará destinada a honrar a los héroes de la libertad; en consecuencia, no podrá otorgarse por motivos de cortesía o de reciprocidad diplomática. El otorgamiento de cualquiera de sus grados, cuando no recaiga en personas de grandes ejecutorias alcanzadas al servicio de la democracia, será nulo e insubsistente” (Arto 5º). Y precisaba, para mayor abundamiento, que: “La concesión de las condecoraciones de la Orden no estará determinada por la categoría, posición oficial o política de las personas.

El grado de la condecoración se determinará únicamente por el mérito de la persona y con un criterio de estricta justicia.” (Arto. 6º) y que en todo caso “serán otorgadas por el presidente de la Orden, a propuesta del Consejo respaldadas con la aprobación unánime de sus miembros manifestada en una reunión secreta después de instruirse un expediente acerca del candidato y de discutir sus méritos” (Arto. 7º). Espero averiguar si la Orden de la Revolución se confirió alguna vez; pero me inquieta saber ¿quién pudo merecerla en los 70 años que median desde su creación. ¿Usted a quién hubiera propuesto hoy en día?

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