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El momento electoral estadounidense

Las malas noticias continuaron para el candidato republicano la semana finalizada ayer. La revista Time presentó, en su portada de este fin de semana, una imagen de Donald Trump derretido, bajo el peso de sus propios exabruptos y de nuevas encuestas desfavorables.

En forma casi simultánea y contrastante con la imagen de Time, Alan Abramowitz presentó, el pasado jueves, el pronóstico más reciente del modelo de Bola de Cristal, uno de los modelos de predicción electoral más respetados en Estados Unidos: la victoria de Trump sobre Clinton.

El resultado apuntado, explicó Abramowitz, se alcanzó con base en el poder predictivo de tres variables: la popularidad del presidente, el crecimiento económico registrado en el trimestre anterior y el tiempo que lleva el partido en el Gobierno. En experimentos anteriores, señalo Abramowitz, el modelo ha tenido un alto grado de certeza.

Sin embargo, este año, Abramowitz pone en duda el pronóstico. En primer lugar, señala que las encuestas muestran, de forma consistente, que Clinton aventaja a Trump en las preferencias electorales. Inmediatamente después de la convención del Partido Demócrata se esperaba el repunte de la candidatura de Hillary.  Pero resulta, apunta Abramowitz, que una vez digerido ese efecto, Hillary ha aumentado su ventaja.

Al poner bajo la lupa el pronóstico de la victoria de Trump sobre Clinton, Abramowitz encuentra dos supuestos cruciales en el modelo. Primero, el supuesto de que el candidato va a ser capaz de unir al partido; segundo, que dirigirá una campaña electoral bien organizada. Ambos supuestos parecen no cumplirse en el caso de Trump.

Estos dos puntos, precisamente, son objeto de atención del reportaje de la revista Time. En primer lugar, hace ver el esfuerzo de Reince Priebus, presidente del Partido Republicano, para unir a la organización en torno a Trump, pero las continuas peleas del candidato con la dirigencia republicana restan eficacia a las acciones unitarias.

En segundo lugar, señala Time, Donald Trump no parece interesado en seguir las normas básicas de una campaña presidencial, lo cual lo ha llevado a desperdiciar oportunidades para concentrar los esfuerzos en torno a las debilidades de Hillary Clinton como candidata. Por ejemplo, el tema de los correos electrónicos y el financiamiento de la Fundación Clinton.

No obstante, el reportaje de Time advierte que los problemas de la campaña republicana no son insuperables. En agosto de 2000, de acuerdo con Time, el candidato demócrata Al Gore tenía una desventaja electoral similar a la que enfrenta Trump; sin embargo, en noviembre ganó el voto popular. Otro ejemplo, hace recordar Time, es el de George Bush padre. En agosto de 1988, el demócrata Michael Dukakis lo aventajaba en las encuestas, pero en noviembre, Bush padre ganó la carrera presidencial.

Nate Silver, al analizar la coyuntura electoral, en medio del impacto causado por el reportaje de Time y de las encuestas favorables a Clinton, ha notado que la encuesta Selzer, que en apreciaciones anteriores reportó números sólidos favorables a Clinton, en la estimación actual presenta una caída en ese registro.

¿Se trata de una observación aislada o de un cambio de tendencia en contra de Clinton y a favor de Trump?, se pregunta Silver. Para responder, dice, observará cuidadosamente los datos que surjan los próximos días. Será entonces cuando podrá establecerse si se trata de un cambio a favor de Trump, o fue una observación aislada que no altera el panorama favorable a Clinton.

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