El Siglo

A 40 años después

Se cumplen 40 años de uno de los accidentes más famosos de la historia de la Fórmula 1. El 1 de agosto de 1976, el antiguo trazado de Nurburgring fue testigo de cómo Niki Lauda era devorado por las llamas dentro de su Ferrari.

Un bólido en llamas. Niki Lauda dentro. El austríaco sobrevive, pero tiene desde entonces su oreja derecha deformada y una enorme cicatriz en su rostro. Se superó rápido y un año después se proclamó campeón del mundo de Fórmula 1por segunda vez.

Solo habían transcurrido dos vueltas de la carrera, pero el asfalto estaba mojado por la lluvia que había caído en la mañana. Lauda perdió el control de su monoplaza, estrellándose y saliendo disparado hacia la pista cubierto totalmente por el fuego.

Arturo Merzario, Guy Edwards, Brett Lunger y Harald Ertl, ayudaron al austriaco a escapar de su monoplaza en momentos de angustia total.

Niki sufrió quemaduras de primer y tercer grado en rostro (se aprecian claramente las marcas en su cara), la cabeza y manos , también inhaló los gases del combustible, dañándole los pulmones.

Todo parecía perdido para él, incluso un sacerdote amigo de la familia le dio la extremaunción. Pero nunca hay que subestimar el corazón, ni el espíritu de un campeón.

Solo 40 días más tarde, Lauda estaba subido de nuevo en su Ferrari, compitiendo en el circuito de Monza.

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