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Ambiciones canaleras, le toca a Nicaragua

 

 

 Un desastre ambiental, serían desplazadas decenas de miles de pobladores

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Hemos repasado la historia de los principios del siglo XX, de los inicios del canal de Panamá. La ampliación del mismo se ha concluido en fecha reciente, lo cual ahora  permite el paso de nuevos buques de gran calado. Pero aparte de esto, tenemos  las ambiciones de grupos interesados que, de años atrás, proponen la construcción de otro canal interoceánico en Nicaragua. Obviamente, una nueva vía para presentar un frente competitivo al canal de Panamá.

A este respecto, a mediados del año 2015, la unidad ambiental de la Universidad de Yale (Connecticut, Estados Unidos de América), presentó un extenso reporte de que “Se ha dado inicio a trabajos para un canal interoceánico de 50 billones (109) de dólares en Nicaragua, el cual transitaría a través de reservas naturales y traería dragados masivos e intenso tráfico de barcos al mayor lago de Centroamérica. Científicos y conservacionistas han advertido sobre que el  proyecto en mención es un desastre ambiental en ciernes” (Yale Environment 360, China Dialogue, Pulitzer Center on Crisis Reporting, 05/05/2015).

Puntualizamos a continuación anotaciones relevantes tomadas del contenido de dicho informe.

“En una escénica laguna del río Brito en Nicaragua, a menos de una milla del océano Pacífico,  una mañana, recientemente,  pescaban allí el maestro de escuela Jorge López y un amigo. Señalando hacia la cercana curva del estrecho río, llena de arqueados árboles cubiertos de tupido musgo, exclamó: “Ahí hay monos aulladores, cocodrilos y cotorras. Será una vergüenza perder todo esto”.

La amenaza, un controversial y salvajemente ambicioso proyecto para construir un canal interoceánico de 173 millas de longitud (272 Km) -casi tres veces la del canal de Panamá- concebido dicho proyecto por un empresario chino (Wang Jing) con el pleno respaldo del Gobierno nicaragüense. Que lo mismo, clama este último, daría un enorme impulso a la economía del país, la segunda más pobre del hemisferio occidental, después de Haití.

Habiéndose iniciado trabajos preliminares, no obstante, no contarse aún con un estudio de impacto ambiental, ciudadanos nicaragüenses y  científicos locales e internacionales, expresan que el canal sería un desastre ambiental, amenazando una multitud de ecosistemas a lo largo del país.

Además, indican que se desplazarían decenas de miles de pobladores, incluyendo grupos indígenas, cuyos territorios atravesarían el canal.

El impacto empezaría cerca del lugar en donde pescaba el maestro López, con un rompeolas y un gigantesco puerto para supertanqueros de petróleo-gas e inmensos buques cargueros, con capacidad de hasta 25 mil contenedores (14 mil es la capacidad del tipo Panamax que ahora pasa por la nueva ruta en Panamá).

Estudios de base, indican que los daños al lago de Nicaragua podrían ser enormes: un tercio de la ruta del canal pasaría por el lago, el cual con una profundidad promedio de unos 15 metros en su fondo, debería ser dragado a prácticamente el doble. Las excavaciones en el lago y en el resto de la ruta, significarían una casi increíble cantidad de lodo y desechos como para cubrir un área de 14,500 kilómetros cuadrados,  con una capa de un pie de espesor.

Seguiremos en próxima columna.

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