Home > Columnas > El candidato Trump

El candidato presidencial del Partido Republicano, Donald Trump, presentó su discurso de aceptación el pasado jueves, en el marco de una convención partidaria que no pudo generar unidad en torno a la candidatura.

.

“En Cleveland”, escribió Charles Krauthammer, “hubo una rebelión doble”: la primera, más abierta, encabezada por el senador y
excandidato Ted Cruz. La segunda, más sutil, representada por el presidente del Congreso, Paul Ryan, y el líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell.

Esta vez, señala Peggy Noonan, el Partido Republicano no pudo superar las diferencias y unirse como ocurrió en los años de 1964 y 1976. La convención dejó claro, apunta Noonan, que el partido está profundamente dividido.

A esto se agrega, de acuerdo con Noonan, la incertidumbre sobre el significado del fenómeno Trump, que ni los más avezados analistas pueden despejar.

Sin embargo, para David Brooks, el fenómeno Trump es la muerte del Partido Republicano. Donald Trump, señala Brooks, ha desarrollado el culto a la personalidad en detrimento de las estructuras partidarias. El Partido Republicano, afirma Brooks, no solo está dividido, sino que ha cesado de funcionar como una institución política coherente.

En ese contexto, tuvo lugar el discurso de aceptación de Trump a la candidatura a la presidencia de
Estados Unidos.

El discurso no se apartó de lo que han sido los temas de Trump, a lo largo de su campaña electoral.

En ese sentido, reiteró su compromiso de poner los intereses de Estados Unidos primero. A manera de ilustración, en una entrevista realizada momentos antes del discurso de aceptación, señaló que los miembros de la OTAN podrían contar con el apoyo estadounidense únicamente si sus obligaciones con Estados Unidos hubiesen sido cumplidas.

En el discurso, Trump señaló de nuevo a los inmigrantes como responsables de crímenes en suelo estadounidense. Por eso se comprometió a controlar las fronteras y a construir el muro en la frontera sur.

También volvió a referirse a los tratados de libre comercio como incompatibles con los intereses estadounidenses y prometió revisarlos.

Lo novedoso fue el énfasis que puso en los temas de ley y orden, crimen y terrorismo.

El discurso ha generado interpretaciones encontradas.

Por ejemplo, Douglas E. Schoen, considera que Trump hizo lo que tenía que hacer: definir la campaña electoral en sus propios términos.

Según una investigación de Político, la mayoría de republicanos recibieron muy bien el discurso de Trump. Una minoría lo señaló como una visión apocalíptica de Estados Unidos.

La prensa y los expertos realizaron un escrutinio de los argumentos de Donald Trump y encontraron, por ejemplo, que la inmigración bajo la presidencia de Obama, está en niveles muy bajos en relación a las décadas anteriores, lo cual debilita el nivel de alarma levantado por el candidato republicano.

Reconoce el Washington Post la insatisfacción que existe entre los ciudadanos estadounidenses  por la dirección que sigue el país, pero acusa a Trump de explotar ese sentimiento para ganar ventaja electoral.

Michael Barone señala que los medios de comunicación han tenido responsabilidad en la generación del  fenómeno Trump, al proporcionarle una publicidad gratuita.

Los ataques terroristas, dentro y fuera de Estados Unidos, señala Barone, le han dado credibilidad al discurso de Trump.

Tanto el Washington Post como Barone consideran factible el triunfo de Trump, en las elecciones de noviembre.

Los ataques terroristas, dentro y fuera de Estados Unidos, le han dado credibilidad al discurso de Trump.

.
.

Leave a Reply