Home > Columnas > Los mercados y el orden

Por la falta de trabajo, las personas honradas han ido ingeniándose cómo ganar unos centavos para sobrevivir; algunos han ido formando en las diferentes zonas de la capital un mercado desordenado, sin control del contrabando, e invasión de vendedores de países vecinos, que descartan a guatemaltecos. Por la dejadez e intereses de tipo económico de algunos administradores de mercados, se permite obstruir con ventas el tránsito vehicular en avenidas y calles.

Un mercado es un recinto ordenado, en el que se venden artículos de primera necesidad. Los mercados están formados por puestos individuales que ofrecen productos de diversa índole, con predominancia productos frescos: carne, frutas, verduras, pescado, etcétera.

Las municipalidades son las que deben preocuparse por construirles un edificio apropiado para proteger a los vendedores y consumidores, del sol y el agua,  dar seguridad e higiene de lo que se vende. Se instalan en el centro de los barrios o localidades. Un mercadillo es un mercado ambulante que se instala generalmente al aire libre. Otros nombres alternativos son: mercado sobre ruedas, mercado al aire libre.

Los puestos suelen consistir en tenderetes que están formados por estructuras metálicas “desmontables” sobre los que se coloca un tablero a modo de mostrador. También pueden colocarse manteles sobre mesas plegables o  en el suelo. Cada vendedor debe pedir su licencia de venta al Ayuntamiento o delegación municipal, por medio de los administradores del mercado. Deben pagar la tasa correspondiente y se les asigna un puesto determinado, de preferencia dentro del recinto del edificio del mercado.

Las tasas que pagan los vendedores por instalarse son menores que en los comercios tradicionales. No tienen que hacer frente a gastos fijos como luz, agua, alquiler de local. En lugares más avanzados les obligan a contratar un seguro de responsabilidad civil, pagar  tasas de ocupación de vía pública y de basura industrial. Venden artículos como cualquier comercio: ropa, zapatos y otros enseres

En la capital es loable el ejemplo que se hizo con los vendedores de la 6ª.  avenida zona 1 y su ubicación en el mercado El Amate. Cuentan con buena construcción de edificio, para bien de sus productos, la salud de vendedores y consumidores; tienen vigilancia contra rateros y buen parqueo. Desde luego, tienen un buen administrador.

Es recomendable que nuestro alcalde capitalino ponga en orden los mercados y contrate al arquitecto y urbanista Alfonso Yurrita Cuestas para actualizar planes urbanos que resuelvan el desorden capitalino y modernice nuestra capital, descongestione el tránsito y planifique, como debe ser, un orden urbanístico. Me refiero también a descentralizar la capital ubicando las grandes empresas fuera del perímetro de la ciudad. A los señores administradores de los mercados capitalinos les recomiendo ayudar más al alcalde; ubiquen adecuadamente las ventas y liberen calles y avenidas para mejorar el tránsito.

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