Home > Editoriales > Sigue la lucha contra los corruptos

Sigue la lucha contra los corruptos

La defraudación fiscal ha sido por años en Guatemala un secreto a voces. En cualquier círculo se ha hablado de lo que muchas empresas le esconden al fisco y lo bien que podría estar el país si eso no sucediera. Claro que también se habla de la resistencia a pagar impuestos, ante la excusa de que los gobernantes se lo apropian de manera ilícita.

Y de todo parece haber un poco de verdad. En el último de los casos hemos visto cómo un binomio presidencial y sus más cercanos colaboradores se enriquecieron con el dinero del pueblo. Ello mientras los hospitales están sin medicinas ni personal suficiente, o los niños carecen de escuelas o condiciones adecuadas para su educación.

Pero el último año este país ha sido una verdadera demostración de la podredumbre en que vivimos. No solo se ha demostrado que existen gobernantes malos. Las investigaciones del Ministerio Público (MP) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) han dado muestras, en solo meses, de que también hay empresarios malos que se apropian indebidamente de los impuestos.

Hace poco se dio el caso de la empresa Aceros de Guatemala, cuya defraudación, incluyendo multa e intereses superó los 400 millones de quetzales. Con ello se logró cerrar la brecha fiscal acumulada hasta ese momento, lo que puede darnos una idea de lo voluminoso de la cantidad y su importancia para el financiamiento del Estado.

Este fin de semana, otro caso ha salido a luz, el de una defraudación practicada por el Hotel Camino Real, uno de los más importantes del país. Según el MP, su propietario avalaba una serie de acciones anómalas que incluían compras simuladas, a través de las cuales se evadió el pago de Impuesto Sobre la Renta (ISR), pero también el apropiamiento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que se quedaba en poder de un intermediario inexistente en los registros de la entidad recaudadora.

Bien por las autoridades de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) y por el MP, encargado de la persecución de aquellos que riñen con la ley penal.

Ahora toca seguir asestando golpes a quienes burlan la ley y la justicia, pues solo así el país puede apuntar hacia el crecimiento y el desarrollo sostenibles.

Cómo crecer si el dinero que debiera usarse en obras para promover ese cambio de ruta no llega a las arcas nacionales. Cómo desarrollar un país que carece de recursos para impulsar esa tendencia a la mejora en las condiciones de vida de toda la sociedad.

Queda esperar que las investigaciones contra los defraudadores no queden ahí. Que se persiga a todos y cada uno de aquellos que burlan la ley y ello sirva de escarmiento para los que hayan pensado hacerlo también. Cumplir con nuestras obligaciones tributarias es promover el bien común y mejores oportunidades para todos.

.
.

Leave a Reply